21 Días de Promesas de Dios para tu Vida: Día 17 – Gálatas 5:22-23 – Mar 18

«Más el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley»

Dios te da la capacidad de ser humilde

En el Sermón de Jesús en el monte dijo a sus seguidores: «Bienaventurados los humildes, porque recibirán la tierra como herencia» (Mateo 5:5). Y más tarde en su ministerio se caracterizó a sí mismo como «apacible y humilde de corazón» (Mateo 11:29). Muchas versiones bíblicas usan la palabra manso para traducir la palabra traducida como «humilde» en Mateo 5:5. Nuestra cultura a menudo piensa que los mansos son débiles y sumisos. Humilde, sin embargo, da una sensación de fuerza templada. Cuando Jesús enfurecido limpió el templo, permaneció enfocado en su meta y su ira fue dirigida correctamente. La humildad puede ser fuerte cuando es necesario.

Dios promete bendecir a aquellos que son mansos y humildes. Es justo lo contrario de lo que vemos en el mundo. A menudo los que tienen éxito son ricos, duros y dispuestos a pisotear a cualquiera para salir adelante. Pero en la economía de Dios aquellos que son humildes recibirán todo (la «tierra» se refiere a la herencia futura del reino de Dios).

Cuando pedimos el fruto de la humildad en nuestras vidas, estamos orando por una actitud humilde que, aunque fuerte, es considerada para con los demás. Como vemos en el ejemplo de Jesús, la humildad puede ser dura, disciplinada y poderosa.

La promesa de Dios para mí

Mi Espíritu hace crecer el fruto de la humildad en tu vida.

Hay grandes bendiciones para aquellos que son fuertes en su fe y humildes en sus relaciones con los demás.

Mi oración a Dios

Señor, gracias por tratar con tu pueblo dulcemente, aunque seas al mismo tiempo soberano, supremo, santo y justo. Quiero ser una persona de principios, una persona de fe fuerte que se mantenga firme por ti, y sin embargo una persona con una gran humildad.