7 días para Orar: Día 1 – Salmos 130:2 – Mar 18

¿Qué es la oración? 

De acuerdo a Dictionary.com la oración es:

Una petición devota a Dios o a un objeto de adoración.
Una comunicación espiritual con Dios o a un objeto de adoración.
El acto o práctica de orar a Dios o a un objeto de adoración.

Cuando la palabra oración viene a nuestras mentes, nosotros probablemente tenemos una imagen de cómo se ve eso. Quizás es la de un pastor de una iglesia, vestido con una bata blanca, de pie detrás del púlpito con sus brazos extendidos sobre su congregación. Podría ser el de una abuela arrodillándose junto a su cama, con manos cruzadas, silenciosamente hablando con Dios. Quizás es un grupo de mujeres tomadas de las manos en un circulo en el salón de comunión de oración en una iglesia. Independientemente de los antecedentes, tú probablemente hayas tenido una experiencia previa con el concepto de la oración. 

Sin embargo, si somos honestos, la mayoría de nosotros casi nos avergonzamos cuando escuchamos a alguien decir cualquier cosa sobre la oración. Nosotros incluso podríamos sentirnos como los escritores de los Salmos quienes le rogaban a Dios que escuchara su llanto y sus oraciones, pero nos preguntamos si Él realmente lo hará. El razonamiento detrás de ese proceso de pensamiento negativo es probablemente porque no pensamos que estamos haciendo lo suficiente. Entonces, cuando alguien pregunta «¿Has orado al respecto?» o «¿Cómo está tu vida de oración?», nosotros típicamente nos sentimos bombardeados con desánimo. 

Billy Graham dijo,«La oración es simplemente una conversación bidireccional entre tú y Dios». ¿Sencillo, no lo es? Y aun así, parece que lo convertimos en un acto tan complejo. Así que, consideremos la oración como una comunicación con Dios. Dios, nuestro creador, nos encuentra justo donde estamos. No tenemos que arreglarnos a nosotros mismos o poner una cara feliz antes de venir delante de Él. Venimos a Él cuando necesitamos Su paz, Su guía, y Su esperanza cuando no sentimos paz, estamos completamente perdidos y tenemos poca esperanza. Ninguna parte de nuestra vida desordenada le asusta a Él. ¿No es eso un alivio?.

La oración es simple:

  • llegar a conocer a Dios. 
  • comunicar nuestros deseos a Dios.
  • escuchar a Dios hablar verdad a nuestro espíritu.
  • externar nuestra necesidad a Dios para que nos ayude.
  • observando a Dios en Su creación y alabando a Él.
  • sentarnos con Dios en medio de nuestro dolor y pedirle a Él que nos consuele.
  • expresar nuestra gratitud por medio de darle gracias a Dios.
  • una conversación constante con Dios.

Nuestra vida de oración debería ser menos sobre un corto segmento en la mañana para «comenzar bien el día» y más sobre una conversación continua, vibrante, abierta que tenemos a lo largo del día con Dios, nuestro Padre Celestial.

Durante los próximos seis días, vamos a profundizar cómo se ve la oración y cómo podemos incorporar prácticas que nos ayudarán a comenzar una conversación continua con Dios que vaya a durar nuestra vida entera.

Reflexiona

  • ¿Cuál es tu primer recuerdo de la oración?
  • Escribe una ocasión cuando fue sorprendido porque Dios contestó tu oración.
  • Escribe una revelación que Dios te habló por medio de la lectura bíblica de hoy o del devocional.

Citas Bíblicas para estudiar:

Salmos 55:1
Salmos 130:2
Romanos 12:12

Amén

Para más información, te invitamos a visitar nuestros enlaces:

MEDITACIÓN DIARIA