Desánimo: Día 2 – Isaías 55:8-9 – Ago 12

Jesús trae claridad en medio de la confusión

Nuestros dos discípulos camino a Emaús estaban sorprendidos con el extraño que caminaba junto a ellos y que parecía ser la única persona en toda Jerusalén que no sabía que Jesús, el Nazareno, había sido arrestado por los principales sacerdotes y entregado a los romanos para ser crucificado.

Ellos le dijeron al «extraño» que caminaba con ellos que habían creído que Jesús redimiría a Israel de sus opresores. Pero lo que no sabían es que ese extraño era el mismo Jesús. Nosotros podemos ver que los dos discípulos estaban desesperanzados porque su esperanza estaba muerta. Jesús los escuchó decir: «Cómo Jesús siendo el profeta que hizo milagros increíbles y que fue un poderoso maestro, podía estar muerto».

¿No estarías tú también igualmente confundido? Sabemos que Satanás provoca caos y confusión. El libro de Job 37:19 nos dice que no podemos ordenar nuestras ideas y preparar nuestra defensa a causa de las tinieblas.

Job conocía muy bien lo que era la desesperanza y la confusión. ¿No hemos estado todos en una situación similar? ¿En un lugar en donde estamos tan atribulados y confundidos que no sabemos ni siquiera qué hacer?

Ahora miremos la situación de José. Él nunca esperó ascender más alto que sus hermanos partiendo de un pozo de desesperación, de la esclavitud y el exilio, ni desde una prisión.

El Señor nos dice: «Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos, mis caminos» (Isaías 55:8, RV).  Así que seguramente no podremos comprender los caminos de Dios. Pero es precisamente aquí en donde debemos aprender a confiar en Dios y decidir creer en sus misericordias que son mejor que la vida. Es aquí en donde debemos hacer guerra espiritual. Esta batalla comienza con fe y termina con obediencia. No debemos olvidarnos que nuestra lucha no es contra Josué, Miriam, nuestra madre o nuestro esposo. Es contra principados, gobernadores y huestes de maldad. Estas son las que nos llenan de confusión, frustración y desesperanza.

Recuerda por favor que nuestras rodillas son nuestro mejor recurso. La Palabra de Dios es la única arma efectiva para vencer la confusión, el desánimo y la desesperación.

Citas Bíblicas para estudiar:

Isaías 55:8-9
Lucas 24:18- 27
Efesios 6:10-12

Amén

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