A través del Silencio de Dios: Día 1 – Juan 11:1-15 – May 25

Hay personas que no aprecian el silencio. Personas que disfrutan el ruido, los sonidos y el bullicio del día a día, todo por evitar la sensación que se produce cuando todo está en silencio. Si bien es cierto que el silencio nos ayuda a enfocarnos en algo en específico, ha personas a quienes no les gustan esos sonidos que pueden escucharse por las noches. Hay ocasiones en las que es bueno guardar silencio, en nuestra relación con Dios, la mayoría de las veces somos nosotros quienes lo hacemos.

Creo que alguna vez nos hemos preguntado ¿por qué Dios guarda silencio si ha prometido estar con nosotros hasta el fin del mundo?

La muerte de Lázaro es solamente uno de tantos ejemplos en los que Dios aparentemente guardó silencio.

Entre la escritura del AT hasta el NT hubieron 400 años de silencio en los cuales Dios no dijo nada a través de sus profetas. Este tiempo es mejor conocido como intertestamentario.

Todo creyente, a lo largo de la vida, atraviesa momentos en los que cree que Dios se ha olvidado completamente de él. Atravesamos momentos de soledad en los que no escuchamos a Dios aún cuando él nos esté hablando.

Eso mismo pudieron haber pensado Marta y María cuando el hermano de María, Lázaro había muerto mientras esperaban la llegada de Jesús.

A veces creemos que Dios llega tarde porque guarda silencio.

Citas Bíblicas para estudiar:

Juan 11:1-15

Amén

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