Algunas de las preguntas más frecuentes a un Pediatra

Son muchas las dudas de los padres que acuden a la consulta, especialmente durante los primeros meses de vida de sus bebés. Todo es nuevo, hay muchas primeras veces y muchos cambios. Lo importante siempre es tranquilizar y orientar desde la evidencia científica y el sentido común.

Lo que le preocupa a los padres, sus dudas y temores, son similares a las de muchos otros padres. Así que aquí una recopilación de algunas de las preguntas que más se repiten en las consultas y que más preocupación generan y una breve respuesta a las mismas desde el punto de vista de una pediatra.

1. ¿Es suficiente la leche materna para mi bebé?

Durante los primeros 6 meses, la leche materna en exclusiva se considera el alimento ideal para el bebé. A partir de entonces sí es necesario aportarle otros nutrientes, aunque la leche continúa siendo el alimento principal durante todo el primer año de vida.

La mayoría de las madres son capaces de producir leche suficiente para su bebé, incluso para sus bebés en el caso de partos múltiples. El mejor indicador de que el bebé está comiendo bien es el aumento del peso.

2. ¿Cuándo pueden empezar a beber agua?

Durante los primeros seis meses de vida se recomienda lactancia materna exclusiva; si esto no es posible, lactancia mixta o artificial. Mientras estén alimentados sólo con leche no necesitan otros líquidos, la leche es también su fuente de hidratación (probablemente reclamen más tomas cuando haga calor).

Cuando comenzamos con la alimentación complementaria, en torno a los 6 meses, empezaremos a ofrecerles también agua. Algunos niños, especialmente si mantiene lactancia materna a demanda, apenas beberán al principio. No hay que preocuparse, debe continuar ofreciendo sin forzar.

3. ¿La leche da mocos?

Rotundamente no. Desgraciadamente es un mito bastante extendido, pero no tiene ninguna base científica. La leche no produce mocos. La leche de vaca aporta proteínas de alto valor biológico, hidratos de carbono (lactosa) y es una de las principales fuentes de calcio y vitamina D.

4. Está malito, ¿puedo vacunarle?

Enfermedades moderadas o graves como una crisis asmática, una cardiopatía descompensada o una diarrea aguda…, con o sin fiebre, son contraindicaciones temporales para la administración de las vacunas, salvo situación de riesgo epidémico muy elevado.

Una vez desparecida la situación podrán recibir vacunas. En cambio, una enfermedad leve, por ejemplo, gripe, o el estar tomando algún tratamiento, no son contraindicaciones para vacunar. Puedes leer más información sobre vacunas en la página del Comité Asesor de Vacunas

5. Aún no se le ha caído el cordón umbilical, ¿puedo bañarlo?

¡Claro! Las recomendaciones actuales son lavar el cordón umbilical con agua y jabón una vez al día. Puedes sumergir el cordón sin problema y secarlo muy bien después. Recuerda que el cordón umbilical no tiene terminaciones nerviosas por lo que no le duele. ¡lávalo sin miedo!.

6. ¿Cómo evitar la pañalitis o irritación del pañal?

Es frecuente que a los bebés se les irrite a veces el trasero, pues está húmedo gran parte del día y en contacto con el pis y las deposiciones. Para evitarlo, es recomendable cambiar el pañal a menudo, limpiándoles preferiblemente con agua y jabón (si usas toallitas, que no lleven sustancias irritantes) y secándolo muy bien posteriormente. Si necesitas aplicar crema, una pasta al agua, que evite el contacto directo de la piel del pompis con el pañal.

7. ¿La salida de los dientes da fiebre?

No. Es otro mito también muy extendido. No está demostrado que la salida de los dientes ocasione fiebre.

Durante el primer año de vida (primeros 2 años), salen la mayoría de los dientes. En este periodo de tiempo, los niños sufren también muchas infecciones (en su mayoría víricas), que dan fiebre. Probablemente se trate más de una coincidencia en el tiempo, que de una relación causa-efecto. Si el bebé tiene fiebre debemos buscar la causa, no achacarlo a los dientes

8. ¿Cada cuánto tengo que bañarlo?

No hay una frecuencia estipulada. Puedes bañarlo a diario. Si el bebé disfruta con el baño, le relaja y les sirve para establecer una rutina, puedes bañarle todos los días. Si por el contrario, se molesta en la bañera o es un momento estresante, no hay problema en que lo bañes cada 2 ó 3 días. Es importante recordar que el jabón debe tener el pH adecuado y que no contenga sustancias irritantes (perfumes, parabenos)

9. ¿Tiene que hacer caca todos los días?

No necesariamente. Cada niño tiene un ritmo intestinal: a diario, cada 2 días… Lo importante es que no esté molesto y no le cueste hacer deposición.

Los recién nacidos deben eliminar el meconio (primera deposición, muy negra) en las primeras 24-48 horas de vida. Si posteriormente tarda varios días en hacer deposición, es recomendable consultar con el pediatra. En estos primeros días de vida es habitual que los bebés, especialmente los alimentados con lactancia materna, realicen deposición casi tras cada toma, incluso a veces durante la misma.

Esto se debe, en parte al llamado reflejo gastrocólico, y en parte también a la ausencia de fuerza del ano, que es la puerta de salida del intestino. Posteriormente, en torno a las 4-6 semanas de vida, va disminuyendo la frecuencia, llegando a tardar algunos incluso varios días en hacer deposición. Si el bebé está contento, come bien, no vomita, y hace deposición normal sin esfuerzo, ¡no pasa nada!. Si por el contrario son heces duras que generan molestias o dolor al ser eliminadas debes consultar con el pediatra.

10. ¿Cuándo puedo sacarlo a pasear?

No hay problema en pasear con un recién nacido sano. Sólo debes tener cuidado de no exponerle tanto tiempo al sol y de no ir a lugares muy concurridos. Lo más recomendable es esperar unos días pues sus defensas aún son inmaduras.

11. ¿Cuándo puedo cortarle las uñas?

No hay contraindicación para cortar las uñas con una tijera de punta roma a un neonato; sin embargo, las uñas en las primeras semanas son muy frágiles y con frecuencia están muy pegadas a la piel por lo que podemos lesionar al bebé con facilidad.

Por ello recomendamos esperar 2-4 semanas antes de cortárselas. Otra opción es limarlas, aunque a veces resulta difícil por lo blandas y frágiles que son. Pasados esos primeros días se empleará una tijera pequeña de punta roma o un cortauñas pequeño para bebés, cortándose las uñas siempre de forma recta y sin dejar picos en las esquinas que se claven en la piel del dedo o que puedan provocar arañazos.

12. ¿Le puede dar el sol al bebé?

No. Se recomienda que no se expongan al sol fuerte durante los primeros tres años de vida, pero en los menores de 6 meses hay que ser especialmente estrictos. Los primeros días de nacido es necesario que tomen el sol de la mañana, que no es tan fuerte, para disminuir los niveles de bilirrubina, pero de resto, se recomienda utilizar sombrilla, capota en el coche, gorrito e intentar cubrir la máxima superficie corporal. Si a pesar de todo va a darle el sol, se recomienda que uses protección solar con filtro físico.

13. ¿Cuándo puedo ponerle los zarcillos o aretes?

Tampoco hay consenso en esto. En principio no existe contraindicación para ponerlos a ninguna edad. La Academia Estadounidense de Pediatría (APP) afirmó que si se hace correctamente la perforación y posteriormente se realiza un seguimiento de su evolución, hay pocos riesgos.

Tradicionalmente en nuestro país se colocan en el hospital antes del alta. Hay padres que prefieren esperar a que sus hijas crezcan y decidan por ellas mismas. De acuerdo con recomendaciones pediátricas, si deseas ponérselos de bebé, se suele recomendar esperar 1-2 meses, para que crezca un poco más el pabellón auricular. Si te lo permiten, puedes hacérselos mientras toman pecho para disminuir el dolor (tetanalgesia).

14.¿Cuánto le abrigo?

Niño recién nacido descansando en la cama después de bañarse o ducharse Foto Premium

Los bebés tienen el mismo frío y el mismo calor que nosotros, así que debemos acobijarles y abrigarles o desabrigarles según vayamos nosotros.

En las semanas iniciales tras el nacimiento sí regulan peor la temperatura y pueden perder calor con más facilidad; puedes ponerle una pieza más de lo que lleves. Si practicas porteo, es recomendable poner una capa menos cuando lo hagas.

15. ¿Qué hacer si el bebé tiene fiebre?

En esta pregunta, la edad es fundamental. Si el bebé es menor de tres meses, debes acudir a Emergencias o comunicarte con tu Pediatra, pues sus defensas aún son inmaduras y la infección puede generalizarse con rapidez; con mucha frecuencia necesitan pruebas complementarias (análisis de orina, de sangre…).

A partir de los tres meses, debes acudir a Emergencias si está muy irritable o decaído, tiene manchas en la piel (petequias) o le cuesta respirar. Puedes consultar las recomendaciones para padres de la Sociedad Española de Urgencias Pediátricas aquí.

16. ¿Cuál es la mejor posición para dormir?

Boca arriba. Aquí no hay debate; ésta ha sido una de las medidas que ha disminuido drásticamente el síndrome de la muerte súbita del lactante. Durante el primer año de vida los bebés deben, según las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría dormir boca arriba, sobre una superficie firme, en su cuna pero en la habitación de los padres (al menos hasta los 6 meses, según la AEP) y sin objetos a su alrededor (nada de cojines, peluches…).

Para prevenir la muerte súbita del lactante los bebés deben dormir siempre boca arriba, sobre una superficie firme y sin objetos a su alrededor. Debemos evitar sobre-abrigarles y es recomendable que, al menos hasta los seis meses, duerman en su cuna pero compartan habitación con sus padres.

17. ¿Cuándo dormirá durante toda la noche?

¡Ay! ¡Ojalá se pudiera dar la respuesta a eso! Durante el primer año de vida los despertares son frecuentes. Al principio porque se despiertan con frecuencia para comer. Posteriormente lo hacen porque van incorporando nuevas fases de sueño y no son capaces de “enganchar” una con la siguiente.

Las primeras semanas de vida no distinguen día de noche y no es hasta los 3-6 meses cuando empiezan a regularse los mecanismos de cortisol, temperatura y melatonina que regulan el sueño. Así que paciencia, enseguida crecerán.

18. ¿Cuánto peso tiene que ganar?

Los primeros meses la ganancia de peso es enorme, triplicando el peso del nacimiento en torno al año de vida. Las primeras semanas de vida ganan unos 150g a la semana, y hasta los 4 meses de vida 2-3 meses de vida ganan en torno a 100-200g a la semana.

Posteriormente la ganancia se ralentiza (¡afortunadamente!). Puedes consultar las gráficas de crecimiento (peso, talla y perímetro cefálico) de la OMS en este enlace.

19. ¿Tengo que ponerle crema hidratante?

Los primeros días de vida la piel del recién nacido puede estar seca y cuarteada, se pelan. Es algo normal, en su proceso de adaptación al medio externo. No es imprescindible aplicarles crema, pues mejorará en unos días.

Si lo haces, utiliza aquellas que no lleven sustancias irritantes (perfumes, parabenos). Otra opción es añadir unas gotitas de aceite al agua de la bañera (¡cuidado al sacarlos, se te puede resbalar!)

20. ¿Puedo poner colonia al bebé?

¿Sabías que el olfato es uno de los sentidos más desarrollados del recién nacido? A través del olfato identifican a su madre y son capaces de localizar el pezón; por eso es preferible que las primeras semanas no uses colonia, ni para el recién nacido ni para Papá y para ti..

21. ¿Cuándo pasar del portabebés al cochecito?

Aquí también hay algo de controversia y deberíamos valorar individualmente cada caso. Lo ideal es cambiar al bebé a la silla cuando esté preparado para ello; buenos indicadores son si se voltea y se mantiene sentado, lo que suele suceder en torno a los 6 meses de edad.

La mayoría de sillas de coche o coche paraguas del mercado están pensadas para niños mayores de 6 meses, aunque algunas son reclinables por completo y están catalogadas como aptas desde recién nacido. De igual manera, la mayoría de los cochecitos del mercado tienen varios niveles de inclinación, que podemos adaptar a la edad y situación del niño.

Para más información, te invitamos a revisar nuestros enlaces:

BEBE Y MAMÁ – EMBARAZO – LACTANCIA MATERNA – MATERNIDAD