Algunas mentiras sobre la sexualidad que no debes creer

Éstas son algunas mentiras sobre la sexualidad que hoy en día circulan por internet y que contribuyen a la desinformación y propagación de mitos y creencias falsas.

Si te masturbas te crece el pene

Lógicamente si un hombre se masturba le crece el pene por el mecanismo de la erección. El pene está la mayor parte del tiempo en estado de reposo y la activación sexual lleva sangre a los cuerpos cavernosos llenándolos y produciendo la erección. Esta es la parte de verdad que enmascara la mentira del crecimiento del miembro masculino.

La frecuencia masturbatoria no influye en ninguna manera en que el pene crezca más de su tamaño normal. Practicarlo más o menos no tiene este efecto si bien es verdad que si no se practica la masturbación, por ejemplo, durante años, la propia erección puede resultar más dificultosa y tener menos fuerza debido a la falta de práctica.

Hay que recordar que una sexualidad sana y activa, ya sea masculina o femenina, tiene mucho que ver con el uso que se hace de ella. En ocasiones puede compararse con practicar un deporte. Cuanto más lo practiques más fácil te resulta, más te apetece y más vivo sientes tu cuerpo.

Puede mantenerse una sexualidad sana a lo largo de toda la vida con una actividad sexual moderada. En terapia, se suele aconsejar a las mujeres y hombres que se encuentran solos o sin pareja (divorcio, fallecimiento de la pareja o por la propia elección) como una manera de sentirte mejor y disponer de esa energía sexual si deseas relacionarte en un futuro con otras personas.

Las mujeres son menos sexuales que los hombres por lo de la testosterona

Esto es una barbaridad porque reduce la sexualidad humana a un nivel básico biológico que es el hormonal. Muchas personas no saben que mujeres y hombres tenemos las mismas hormonas pero en diferentes cantidades. Los diferentes niveles hormonales en sangre no significan que se sea más o menos sexual.

Es claro que tantos siglos de represión sobre la sexualidad de las mujeres las han condicionado a no manifestarse tan sexuales como realmente se sienten por miedo al rechazo y la crítica social. Es señal de inteligencia callarse si vas a ser criticada. Esto puede dar la sensación falsa que las mujeres son menos sexuales cuando no es verdad.

También influye y mucho la existencia de un modelo de sexualidad falocrático, demasiado centrado en lo genital, el coito y el orgasmo. Es un modelo hecho más a las necesidades masculinas que aburre a muchas mujeres. Hay un debate abierto sobre múltiples formas de disfrutar del sexo y todavía no se ha dado voz en igualdad a las mujeres para que se atrevan a hablar y afirmar sus preferencias eróticas.

Desde los años 70 del siglo pasado con las aportaciones de diferentes investigadores del sexo entre las que cada vez se cuentan más mujeres (Masters & Johnson, Alfred Kinsey, Kaplan, Shre Hite…) quedó claro que la sexualidad femenina y masculina son muy similares, que las mujeres tienen capacidad de orgasmo y más allá (multiórgasmo femenino), que se masturban y tienen fantasías sexuales al igual que los hombres y, lo más importante, que las formas sexuales centradas en un coito rápido no favorecen las necesidades sexuales femeninas.

Deberíamos escuchar, dejar hablar a las mujeres en libertad y respeto sobre cómo sienten su sexualidad y compartirlo para un enriquecimiento mutuo. En ello estamos.

El orgasmo vaginal es propio de la mujer adulta

Es sorprendente lo arraigada que está ésta creencia. El orgasmo vaginal no existe como tal. La experiencia orgásmica consiste en el punto final de una acumulación de tensión y excitación sexual en tu cuerpo. Hay mujeres que priorizan la zona del clítoris y de la vulva, que les gusta sentirlo en la penetración o no, que precisan del estímulo de sus pechos o no, que necesitan un determinado tipo de caricias sin la cuales les resulta difícil alcanzar su orgasmo.

La Sexología nos dice que toda nuestra piel es erógena y que el orgasmo es una experiencia única y personal que tiene su origen en la estimulación genital como zona preferente pero que la diversidad es la norma en cuanto a preferencias de zonas físicas del cuerpo para alcanzarlo.

La controversia del orgasmo vaginal frente al orgasmo del clítoris es absurda y queda superada de esta manera.

De la misma manera podríamos decir que hay multitud de tipos de orgasmo según la persona que lo haya descubierto y ya entramos en el terreno de la erótica y de lo erótico que se refiere a preferencias individuales. En este campo se puede opinar y compartir pero nunca imponer.

Hacerlo de pie evita que te quedes embarazada

Me temo que la fuerza de la gravedad no es tan poderosa para evitar que los espermatozoides, una vez dentro de la vagina, puedan fecundar. Toda postura de penetración conlleva un alto riesgo de embarazo si coincide con los días fértiles de la mujer. En Sexología suelen preguntar algunas de las preguntas más frecuentes son si las posturas de coito donde la mujer está encima del hombre o sentada sobre el llevan menos riesgo por esta causa. No es así.

Los miedos en torno a un embarazo no deseado son muy frecuentes y rozan el pánico en ocasiones. Aparte de ir en contra del sentido común, estas creencias arraigan en estos miedos y pretenden aportar una falsa tranquilidad bastante peligrosa.

Si hablamos de penetración vaginal no existe ninguna postura que impida el embarazo. Cuando el pene está dentro de la vagina y sucede la eyaculación todas las posturas de coito conllevan riesgo.

Parece que la postura del “misionero” donde el hombre está encima de la mujer cara a cara y la del “perrito” donde el hombre penetra a la mujer por detrás facilitan una penetración más profunda y pueden ser recomendadas cuando se busca un embarazo que se desea.

La primera vez no te quedas embarazada. (Hacerlo en la piscina o) hacerlo durante la regla)

Perder la virginidad se refiere a la primera vez que se realiza la penetración vaginal y puede llevar a un embarazo si coincide con el momento de la ovulación.

Esto lo suelen preguntar chicas y chicos muy jóvenes y tiene que ver con algo que una duda muy frecuente , a la que podemos llamar “pensamiento mágico” de protección. Toda mentira se basa en una media verdad y, en este caso, puede ser que una chica todavía no le haya bajado su primera regla y crea que esto la protege de un embarazo. No es así pues la ovulación sucede primero y puede ser fértil igualmente.

El pensamiento mágico consiste en creernos algo para tranquilizar un miedo. A estas edades se tiene pánico a un embarazo no deseado que pueden coincidir con deseos de experimentar en el sexo.  Creer estas cosas lleva a una falsa tranquilidad que debemos neutralizar con información precisa y científica.

Tener más parejas sexuales es causa de infecciones sexuales

Las infecciones y Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) no dependen del número de parejas sexuales diferentes que tengas sino de lo que haces durante las relaciones sexuales. Es muy importante recordar las orientaciones del SEXO SEGURO e insistir en unas pocas normas de seguridad para disfrutar del sexo sin riesgos.

Es importante señalar el uso del preservativo desde el principio de la penetración anal o vaginal. Todavía muchas parejas se olvidan de hacerlo y es un error muy frecuente pues la eyaculación precoz es muy frecuente y la “marcha atrás” es muy insegura. También sucede que cuando llevas unas semanas conociendo a una persona ya consideras que no hay riesgos de infección sexual porque has logrado una relación estable.

Esto pasa mucho entre adolescentes y gente joven que pueden tener en un año tres o cuatro parejas estables que duran unos pocos meses. Los virus no miran con quién te acuestas sino las prácticas sexuales de riesgo que puedas hacer. Un caso que puedo traer como ejemplo es el de un hombre homosexual que conocí trabajando en cierto lugar y que enfermó y falleció por esta enfermedad y que únicamente se había acostado dos veces con otra persona y le infectó a través del coito anal sin protección.

Por tanto, puedes tener sexo con quien desees y practicarlo de forma segura evitará problemas futuros. No existen colectivos de riesgo sino PRÁCTICAS de riesgo.

La primera relación de coito produce dolor y sangrado en la mujer

Esta es una creencia casi de todos. Puedo colocar el ejemplo de un chico joven que había tenido relaciones sexuales de penetración con su novia y ella le aseguraba que era virgen y que no lo había hecho antes con nadie. Pero no la creía porque no había sangrado en su primera penetración y además habían disfrutado mucho los dos. Incluso ella había tenido un orgasmo. La pregunta de él fue que cómo era posible eso y si su novia no le estaría diciendo la verdad.

Me parece muy triste que las primeras relaciones sexuales se vean como un problema cuando las cosas salen bien. Un repaso a a fisiología de la respuesta sexual femenina nos dice que una mujer se excita sexualmente y su cuerpo cambia y se prepara para una posible penetración. La vagina se dilata y se agranda hacia el interior y se llena de los fluidos vaginales. Por otra parte, una mujer virgen (que no ha hecho la penetración vaginal) puede tener o no su himen intacto. Si tiene el himen o restos del mismo pueden desprenderse a causa de la penetración y manchar un poco de sangre o no manchar en absoluto. En muchos casos no se nota nada porque la excitación sexual favorece una experiencia placentera como en el caso que nos ocupa.

No hay que darle mayor importancia ni crear problemas cuando sabemos la información y tenemos las cosas claras.

Para más información, te invitamos a visitar nuestros enlaces:

RELACIONESSALUD – SALUD DE LA A-Z – SALUD SEXUAL