Atrévete a pedir: Día 3 – Mateo 6:6 – May 4

Dones y llamados

Hay una diferencia entre un don y un sueño. Nuestros dones son herramientas que Dios ha puesto dentro de nosotros para equiparnos para el llamado que Él tiene sobre nosotros. Puede ser que estemos conscientes de algunos de estos llamados que presentan como sueños que llevamos en nuestros corazones. Sin embargo, puede haber más de lo que podemos percibir con respecto a nuestro llamado y sueños que llevamos dentro; puede ser que ellos sean a penas “la punta del témpano de hielo”. Es nuestra responsabilidad de mantener nuestros dones afilados y útiles, como un guerrero listo para la batalla cuando llega el momento.

Mateo 6:6 dice, “Dios ve lo que hacemos en secreto”

Yo creo que deberíamos invertir en nuestros sueños en el lugar secreto, y eso bendice el corazón de Dios. Descansar en Él y ofrecerle los dones que nos ha dado, es una forma de demostrarle quiénes somos verdaderamente, y mostrarle a Él que estamos viviendo de acuerdo a como fuimos creados para vivir, para una Audiencia de Uno. Si el resultado es sólo para ser visto por Él, valió la pena. Cuando una Audiencia de Uno es suficiente, es mucho más probable que tengamos una audiencia aún más grande en el futuro. 

Estas son las inversiones en nuestros sueños y llamado que deberíamos estar haciendo – en el lugar secreto. Es Dios el que decide si y cuando estamos listos para entrar en una posición más visible. 

Piense en la vida de José. Él tenia sueños, y pensó que entendía el significado de ellos lo suficientemente para compartirlos con sus hermanos. Mas, sin embargo, en realidad el no entendía la jornada que le esperaba para que esos sueños fueran hechos una realidad. Él vio a penas un destello del sueño y no el sueño completo.

Hay una diferencia entre esperar el tiempo de Dios y ser lanzado para cumplir tu destino, en el cual tus dones están ahí para proveerte apoyo, y el dejar que se estanquen porque todavía Dios aún no te haya soltado.

En Mateo 25:14-25, leemos la parábola de los talentos. Los hombres que fueron llamados “siervos buenos y fieles” fueron los que invirtieron sus talentos y obtuvieron ganancias a favor de su amo. Estos trabajadores no fueron instruidos a que invirtieran sus talentos, mas sin embargo tomaron la iniciativa e hicieron crecer los que les fue entregados. Solamente fue aquel que escondió su talento y no hizo nada con el que recibió la desilusión de su amo. 

A veces los dones que Dios pone en nosotros son puestos ahí simplemente para alegrar el corazón de Él. Y con eso basta. 

Citas Bíblicas para estudiar:

Mateo 6:6
Mateo 25:14-25

Eclesiastés 3
Juan 12:24

Amén

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