Atrévete a pedir: Día 7 – Oseas 2:14 – May 10

El gemido del desierto

Oseas y Gomer. Una historia de amor que baila entre dos historias; la narración humana de Oseas y su esposa infiel, Gomer, y su contraparte profética entre Dios y su pueblo infiel, Israel.

El versículo más famoso en esta historia se encuentra en el oxímoron misterioso de Dios “seduciendo” Israel al desierto.

La palabra “seducir” significa atraer o tentar y hay una connotación romántica que se encuentra en esta palabra. ¿Por qué es que Dios nos persigue hasta el desierto? ¿No es cierto que el desierto es un lugar de muerte, sequía, y calor insoportable?

En el desierto no hay pretextos, ni excusas. Somos confrontados con la realidad de nuestras vidas desenmascaradas y desnudas. Hasta incluso, a veces puede chocarnos al ver la farsa que ha sido nuestra realidad. No hay sonidos que compiten, ni distracciones y somos forzados a lidiar con lo que sea que vemos dentro de nosotros mismos.

El tiempo en el desierto es un tiempo necesario de afilamiento agudo, un tiempo de preparación para el tiempo que se aproxima a nuestras vidas.

¡Las promesas que vienen a aquellos que son seducidos al desierto son abundantes y verdaderamente maravillosos! Hay una promesa de productividad (Oseas 2:15) donde seremos renovados y restaurados.

Tal vez es tiempo de dejar de temer los tiempos en el desierto y empezar a aprovecharlos como unos de los privilegios más grandes y saber que los tenemos que pasar porque Dios tiene más para nosotros. Él tiene cosas nuevas cuando estamos dispuestos a pasar por el tiempo de preparación que es necesario para la etapa que sigue.

¿Te atreves a pedir por tiempos en el desierto?

Citas Bíblicas para estudiar:

Oseas 2:14-15

Amén

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