Cáncer de Mama: detección y prevención

El cáncer de mama no avisa, pero podemos adelantarnos. Por suerte, puedes hacer mucho para reducir el riesgo de padecerlo.

Afortunadamente, este tipo de cáncer puede detectarse mucho antes de que aparezca ningún síntoma. ¿Por qué es necesario diagnosticarlo a tiempo? las posibilidades de curación, si se detecta en su etapa inicial, son casi del 100%.

QUISTES Y NÓDULOS EN EL PECHO: PATOLOGÍA BENIGNA DEL CÁNCER DE MAMA

Los quistes y nódulos en el pecho son enfermedades benignas de la mama que suponen un amplio abanico de situaciones clínicas que pueden causar dolor en la mama, tumoración palpable o secreción por el pezón.

Los fibroadenomas y quistes en el pecho son las causas más frecuentes de masa palpable en la mama.

El 90% de los nódulos en mujeres jóvenes se deben a patología benigna. No obstante es necesario realizar un diagnóstico adecuado.

La causa más frecuente de nodularidad y dolor en la mama es la alteración fibroquística de la misma, lo que ocurre aproximadamente en el 60% de las mujeres premenopáusicas.

Las hormonas regulan el crecimiento de esta glándula, su maduración y diferenciación tisular por lo que pueden influir en el desarrollo de enfermedades benignas.

SÍNTOMAS MÁS FRECUENTES DEL CÁNCER DE MAMA

Los síntomas más frecuentes por los que la mujer acude al médico son:

  • Cambio de tamaño de alguna de las mamas.
  • Irregularidades en el contorno.
  • Menor movilidad de una de las mamas al levantar los brazos.
  • Alteración en la piel de la mama como: úlceras, cambios de color y aparición de lo que se denomina piel de naranja (por su aspecto similar a la piel de dicha fruta).
  • Cambios en el pezón, como puede ser la retracción del mismo (hundimiento).
  • Aparición de un nódulo en la axila.
  • Existen otros síntomas como son el cansancio o el dolor óseo localizado, que pueden aparecer en las fases más avanzadas de la enfermedad.
  • Dolor en la mama a la palpación.

¿QUÉ HACER CUANDO SE ENCUENTRA UNA ANOMALÍA?

El diagnóstico debe hacerse con mamografía y las exploraciones complementarias necesarias. Si el nódulo mamario es típicamente benigno se realizarán los controles rutinarios.

Si el nódulo es probablemente benigno (categoría 3) se realizará una ecografía mamaria. Con ello se puede diagnosticar un quiste, en cuyo caso no es necesario realizar nada más. Si se trata de un quiste complicado se debe realizar aspiración y biopsia. Si se confirma que es un nódulo probablemente benigno se debe recurrir a un seguimiento periódico, cada 6 meses.

Si el nódulo mamario es sospechoso se realizará ecografía mamaria y biopsia.  En el caso de detectarse microcalcificaciones, si estas son típicamente benignas no hay que hacer nada fuera de los controles de rutina. Si las microcalcificaciones son probablemente benignas es necesario realizar un seguimiento mamográfico periódico, cada 6 meses. En el caso de que sean sospechosas se debe realizar una biopsia.

¿PUEDE PREVENIRSE EL CÁNCER DE MAMA?

El cáncer de mama no se puede prevenir, sin embargo estudios recientes parecen demostrar que el riesgo de padecer cáncer de mama se puede reducir realizando ejercicio físico de forma regular (al menos 4 horas a la semana), evitando el sobrepeso y la obesidad tras la menopausia y el consumo regular de alcohol.

Además, se ha podido demostrar mediante estudios epidemiológicos, que el uso de tratamientos hormonales sustitutivos durante la menopausia se asocia a un incremento del riesgo de padecer cáncer de mama.

Las posibilidades terapéuticas son las revisiones frecuentes la mastectomía profiláctica y la quimioprevención.

FACTORES DE RIESGO QUE NO SE PUEDEN CAMBIAR

Sexo

El ser mujer es el factor de riesgo más importante. Las mujeres tienen una glándula mamaria más desarrollada que los hombres, pero lo importante es que las células de esta glándula están sometidas al estímulo constante de los factores de crecimiento hormonales, los estrógenos y la progesterona. Los hombres pueden tener cáncer de mama pero la incidencia es muy baja: 100 veces menor que en la mujer.

Edad

El riesgo de padecer cáncer aumenta con la edad. Alrededor del 18% de los cánceres de mama se diagnostican en la década de los 40 y el 77% por encima de los 50 años. Por encima de los 75 años el riesgo disminuye.

Raza

Las mujeres de raza blanca son las que tienen un riesgo más elevado de padecer cáncer de mama. Las asiáticas y africanas son las que tienen menor riesgo. Las razones verdaderas son desconocidas todavía. Hasta ahora se considera que la relación con el estilo de vida es la razón más importante.

Hereditarios (factores genéticos y familiares)

Se refiere a la herencia genética: Al estado de los genes y a su expresión. Los factores hereditarios se identifican a través de la historia familiar. Una historia familiar de riesgo de padecer cáncer de mama es:

  1. Tener dos o más familiares, de primer grado (madre, hermana, hija) o de segundo grado, de línea materna o paterna (abuela, tía), con cáncer de mama o de ovario.
  2. Familiares con cáncer de mama y ovario simultáneamente.
  3. Aparición del cáncer de mama en el familiar a una edad anterior a los 50 años.
  4. Tener un familiar varón con cáncer de mama.

FACTORES QUE SE PUEDEN CAMBIAR

Existen una serie de factores de riesgo que podemos modificar, y por tanto contribuir a la prevención del desarrollo del cáncer de mama. Estos son lo relacionados con la descendencia, factores hormonales exógenos, así como la dieta y el ejercicio físico.

  • Descendencia
  • Factores Hormonales Exógenos (anticonceptivos orales, terapia hormonal sustitutiva en la menopausia y tratamientos para la infertilidad.
  • Tratamiento hormonal Sustitusivo: se recomienda evitar el uso de tratamiento hormonal sustitutivo para combatir los síntomas de la menopausia.
  • Tratamiento de la Infertilidad.
  • Factores dietéticos y ejercicios.

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