¿Cómo puedo tratar la Rosácea?

Aunque cuidemos la piel habitualmente, en ocasiones la genética puede jugar un papel importante a la hora de transmitir enfermedades que no son sencillas de tratar. Un buen ejemplo de esto es la rosácea, un mal crónico que provoca daños en la piel y que, aunque no es una enfermedad grave, puede desembocar en problemas de inseguridad en la persona que la padece debido a la rojez tan acusada que provoca en la piel. En este artículo te explicamos qué es y con qué tratamientos puedes combatirla si la padeces.

¿Qué es la Rosácea?

La rosácea es un problema más habitual de lo que se piensa, ya que casi el 10% de la población sufre este problema. Se caracteriza por enrojecer la piel, y también puede presentarse como pústulas, quemazón, picazón, ardor o acné. Sus causas son muy variadas, aunque entre ellas destacan la ya mencionada genética, los trastornos emocionales o el estrés.

Tratamientos para mejorar la Rosácea

Existen muchos cuidados de belleza para mantener una piel cuidada y sana a pesar de la rosácea, pero la verdad es que no existe una cura contra esta enfermedad. Por suerte, sí existen tratamientos que pueden reducir los efectos de la rosácea y conseguir lucir una piel más sana controlando los brotes nuevos.

Tratamiento de la piel rosácea

Seguir una buena alimentación

La alimentación es esencial en el momento de aparecer la rosácea, por lo que se debe prestar atención a los alimentos que se ingirieren. Así mismo, sustancias como el alcohol o la cafeína deben consumirse con moderación al igual que las comidas picantes, el chocolate, o los embutidos con mucha grasa.

Limpiar el rostro dos veces al día

Lavarse la cara adecuadamente al levantarse y antes de acostarse ayuda a eliminar la grasa y la suciedad que pueden irritar su piel. Para poder limpiarla sin irritarla aún más, los dermatólogos recomiendan que elijas un limpiador suave y agradable para la rosácea (no jabón), y que lo apliques suavemente con las yemas de los dedos en movimientos circulares.

A continuación, enjuaga el producto de limpieza con agua tibia, eliminando el producto por completo, y sécate empapando el exceso de agua en una toalla (sin restregar)

Hidrata la piel a diario

Tanto si la rosácea reseca tu piel como si la pone más grasienta, es importante hidratarla a diario para combatirla. Las cremas hidratantes ayudan a hidratar la piel atrapando la humedad en ella, lo que reduce la irritación.

Protegerse del sol

Lo primero que se debe hacer cuando se sufre rosácea es protegerse del sol, pues la sobreexposición al sol es el peor enemigo todas las pieles -especialmente las sensibles-. Lo mejor para lograr este objetivo es un protector solar de factor 50 SPF. También beneficia a las pieles con rosácea el no estar en espacios cerrados, cálidos y húmedos, como puede ser los spas o las piscinas cubiertas.

Utilizar productos específicos para pieles con rosácea

Cuando se tiene rosácea, los cosméticos genéricos pueden irritar la piel. Aunque que la limpieza, la hidratación y la protección solar pueden ayudar a reducir esta sensibilidad, también es importante elegir cuidadosamente los productos para el cuidado de la piel y el maquillaje. Los dermatólogos recomiendan a las personas con rosácea que eviten comprar productos que contengan las siguientes sustancias que empeoran esta condición:

  • Alcohol
  • Alcanfor
  • Fragancia
  • Ácido glicólico
  • Ácido láctico
  • Urea

Además, también se recomienda utilizar cremas en lugar de geles o tónicos, pues estos son más agresivos.

Tratamientos estéticos con láser y Luz Pulsada Intensa

Estos tratamientos dan buenos resultados en pocas aplicaciones, usualmente de 2 a 6 en función del tipo de piel y de la gravedad de la rosácea.

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