Compartiendo mi Fe: Día 2 – 2 Pedro 3:9 – Ago 6

Compartiendo la fe con mi familia en oración

Muchas veces, queremos compartir el Evangelio con nuestra familia y amigos, pero no sabemos por dónde comenzar. Debemos comenzar por la oración. Recuerda, Cristo está más interesado que tú en que tu familia sea salva. Él también murió por cada uno de ellos. Las Escrituras nos dicen que Dios, en su infinito amor, no quiere que ninguna persona perezca. El desea que toda persona se acerque a Él con arrepentimiento y reciba el regalo de la vida eterna.

Necesitamos oración en todo lo que hagamos en la vida. A la hora de compartir nuestra fe no es una excepción. Acércate a Dios en oración por la salvación de cada uno de tus seres amados. La Biblia nos promete que si creemos en Jesús, nosotros y nuestras familias seremos salvos. Necesitamos pararnos sobre las promesas de Dios cuando oramos por nuestros familiares y amigos que todavía no creen en Él.

Otra cosa maravillosa acerca de la oración es que no depende de nosotros. No necesita nuestra presencia. No necesita nuestras palabras. La oración no está limitada a la influencia que nosotros podamos llegar a tener. Dios puede usar a otra persona, en lugar de usarnos a nosotros, como un evangelista que alcance a nuestro familiar o amigo; eso debería animarnos. Aun si somos cercanos a alguien, esta cercanía no significa que Dios no puede usar a alguien más para que esa persona conozca a Dios. Nosotros no somos los que salvamos a las personas; Dios es el único que salva.

Cuando oramos por la salvación de nuestros seres queridos, también podemos recibir la guía y sabiduría de Dios. En su Palabra, el Señor nos promete que nos dará sabiduría si se la pedimos. Cuando oramos, el Espíritu Santo puede mostrarnos el momento indicado para compartir nuestra fe; también puede darnos las palabras correctas para usar al momento de hablar. La oración es una herramienta muy útil en la evangelización. Cuando oramos, Dios trabaja en nosotros y, a través de nosotros, para cumplir su perfecta voluntad. La salvación de nuestros familiares es la voluntad de Dios. Necesitamos entrar en su presencia diariamente y orar para que nuestros seres queridos puedan conocerlo como su Señor y Salvador.

Si nos mantenemos en oración, Dios va a usar a otros creyentes para atraer a nuestros seres queridos a su gracia salvadora.

Citas Bíblicas para estudiar:

Juan 3:16
Hechos 16:31
Filipenses 2:13
Santiago 1:5
2 Pedro 3:9

Amén

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MEDITACIÓN DIARIA