Compartiendo mi Fe: Día 5 – Filipenses 4:5 – Ago 11

Compartiendo la fe con mi familia respetuosamente

Los miembros de tu familia y tus amigos son las personas más importantes para ti. Porque te preocupas por ellos, definitivamente te preocupas por su salvación. Esa misma preocupación puede llevarte a anhelar fervientemente el poder compartir el Evangelio con ellos.

Está bien ser fervorosos al dar una explicación de nuestra esperanza en Cristo. Las Escrituras nos animan a estar siempre preparados para compartir acerca de nuestra fe. Debemos estar seguros de lo que creemos. No debemos tener miedo, aun si somos incomprendidos, ridiculizados o perseguidos. Siempre debemos compartir el Evangelio con fervor. Ese tipo de entusiasmo es bueno. Sin embargo, las Escrituras también nos dicen que, antes que todo, debemos honrar a Cristo. Que eso sea primordial en nuestras conversaciones acerca de nuestra fe con nuestros familiares y amigos. Debemos ser testigos con entusiasmo, pero también ser respetuosos y amables.

Cuando compartimos nuestra fe con nuestros familiares y amigos, necesitamos recordar que la misma familiaridad que ellos tienen con nosotros, la tenemos nosotros con ellos. Muchas veces, debido a que conocemos demasiado a los miembros de nuestras familias, podemos tomarnos como algo personal su manera de responder a lo que les testificamos. Cuando esto sucede, las paredes de respeto pueden caerse muy rápido, podemos llegar a responderles a nuestros familiares de una manera que no le responderíamos a nadie más. Sin embargo, esta no es nuestra meta. No queremos terminar frustrados con nuestras familias porque no creen en lo que les testificamos acerca del Señor. No debemos ofendernos por eso. No debemos ser duros o exasperarnos con nuestro lenguaje o manera de abordar a nuestros seres queridos. Definitivamente no debemos ser irrespetuosos. No podemos perder el tacto o cruzar los límites de una forma innecesaria. Debemos honrar a Cristo en todo lo que hagamos.

Eres llamado a estar preparado para testificar de Dios en todo momento, especialmente a tus seres queridos. Cuando compartas tu fe con los miembros de tu familia y tus amigos, que tus palabras estén saturadas de la Escritura con dulzura y respeto.

Confía en Dios el resultado. Él no te va a decepcionar. 

Citas Bíblicas para estudiar:

Filipenses 4:5
1 Pedro 3:14-15

Amén

Para más información, te invitamos a visitar nuestros enlaces:

MEDITACIÓN DIARIA