Conoce los beneficios del Cheat Meal

Estás en pleno plan de alimentación para bajar unos kilos de más. La dieta es restrictiva y te mueres de ganas de pedirte una hamburguesa doble con tocineta y papas fritas cuando sales a cenar con tus amigas; pero, en vez de eso, te pides la ensaladita de rigor… Y, al llegar a casa, te atiborras de comida. ¿Sabías que puedes permitirte sucumbir a tus deseos de esa deliciosa hamburguesa? Se llama cheat meal y te contamos en qué consiste.

¿En qué consiste el Cheat Meal?

Cuando empiezas una dieta, normalmente lo haces con mucha motivación. Tienes en mente esos kilos que quieres eliminar de tu cuerpo a toda costa y quizá ese evento especial para el cual te has puesto a régimen. Una boda, un viaje, el bikini o simplemente porque deseas sentirte bien contigo misma. Conforme los días y las semanas de la dieta van transcurriendo, sientes que a tu cuerpo le falta algo. Los objetivos, dependiendo del tipo de dieta que escojas, parece que se van cumpliendo, pero tú te derrites al pasar frente a una pastelería o si ves los anuncios de pizza en la televisión. Y sí, probablemente lo que tu cuerpo te está pidiendo a gritos es que le metas calorías y carbohidratos en grandes cantidades para ser feliz.

Y puedes hacerlo. Puedes darte un premio, una recompensa, un capricho y se le llama cheat meal (comida trampa). Consiste en hacer, una vez a la semana, una comida que a ti te guste y que de la que en verdad tengas antojo. Hay otra figura dentro del mundo de las dietas y se llama cheat day, pero no hay que confundir los términos. El cheat day hace referencia a todo un día de comer lo que a ti te guste, mientras que, el cheat meal solo hace referencia a una comida dentro de las que haces a lo largo del día. Puede ser tu brunch favorito, o tal vez un churrasco al mediodía o esa cena con las amigas porque tal vez estás cansada de ser siempre la que se pide lo más sano de la carta y anda contando las calorías que consume.

¿Cómo hacer el Cheat Meal?

Una vez que has decidido permitirte hacer esa comida trampa, llega el momento de preguntarse ¿cuándo y cómo hacerlo? Para empezar, te advertimos que debes de tener cuidado a la hora de consentirte con este capricho. Sí, puedes pedirte la pizza con la que llevas soñando desde el segundo día de la dieta, pero ten en cuenta que no puedes comerte toda la pizza mediana masa original con extra mozzarella tú sola. Todo con moderación, pues si no, habrás tirado por la borda todo el trabajo y esfuerzo hecho a lo largo de la semana.

Intenta que tu cheat meal sea un día en concreto de la semana: te recomendamos no alternar, sino que establezcas uno fijo. Podría ser un sábado o domingo, dependiendo de tus prioridades y compromisos. Y también es recomendable que escojas una comida en específico: ¿desayuno? ¿cena? Básicamente porque si vas cambiando de día y hora el cheat meal, al final terminas perdiendo el ritmo estricto de tu dieta, la estarías rompiendo. Y una vez que empiezas a darte permisos aquí y allá, acabarás por romperla y caer de nuevo en la rutina. En cambio, si escoges una hora y día a la semana, prácticamente seguirás respetando tu dieta e incluyendo el cheat meal dentro de tu plan de alimentación.

Nosotros te recomendamos también que, antes de tu comida trampa, hagas un poco de ejercicio. También te aconsejamos que, dentro de todo el abanico de comidas copiosas que puedes hacer, intentes decantarte por la más sana. Ya te hemos adelantado que puedes, sin remordimientos, pedirte una hamburguesa, pero quizá quieras pensártelo mejor y pedir sushi o pasta o un carne con papas fritas. Y es que, dentro de los cheat meals, también los hay más sanos. Eso sí: sea cual sea la opción que elijas, te ayudará a seguir tu régimen de dieta.

¿Por qué el Cheat Meal puede ayudarte a cumplir la dieta?

Aunque te parezca increíble, la comida trampa puede ayudarte a seguir motivada mientras haces la dieta. ¿Cómo? Piensa que si estás bajo un régimen potencialmente estricto de alimentación, tendrás al final de la semana o un día entre medias, una pequeña recompensa. No solo pensarás en esos kilos que quieres bajar, sino también en ese capricho que te está esperando el sábado por la noche o el domingo a la mañana, en forma de un buen churrasco o una hamburguesa con papas fritas. Por ello, te comprometerás aún más con la dieta que estás haciendo. Es posible que pienses «tengo que tomarme este batido o comerme esta ensalada y a cambio el viernes podré pedir pasta carbonara». La motivación es fundamental para seguir un régimen de alimentación.

En cuanto a las cuestiones científicas, el cheat meal puede ayudar a potenciar tu metabolismo en la quema de grasa. ¿Cómo? Cuando estás a dieta, y si antes de ésta estabas acostumbrada a comer todo cuanto querías, es muy posible que, además de estar de mal humor, tengas un deseo considerable de ingerir esa cantidad de calorías y carbohidratos a la que tu cuerpo estaba acostumbrado. Cuando haces una comida trampa, el cuerpo deja de sentir esos deseos incontrolables de comer.

Esto gracias a la leptina, la hormona contra el hambre, la que desciende considerablemente cuando nota que al cuerpo le hacen falta calorías, y entonces comienza la quema de las reservas de grasa para extraer de ahí energía. Algo muy bueno, pero, a la vez, difícil para ti, pues sentirás mucha hambre y ganas de saltarte la dieta. Sin embargo, cuando haces un cheat meal, los niveles de leptina suben temporalmente, es decir, ya no sientes ese deseo de darte un atracón y tu cuerpo es capaz de regular el hambre. Un gran acierto si lo que se busca es bajar de peso.

Para más información, te invitamos a visitar nuestros enlaces:

GUÍA DE VITAMINAS Y MINERALES – NUTRICIÓN – SALUD DE LA AZ