Desánimo: Día 1 – Romanos 10:17 – Ago 11

Las diferencias de opiniones a menudo traen disputas

Muchas disputas provienen de pensar y ver las cosas de manera diferente. Por lo tanto, lo mejor es ponerse de acuerdo en una cosa: el poder no estar de acuerdo. Cuando le permitimos a otros el no estar de acuerdo siempre con nosotros, les estamos concediendo libertad y nos estamos concediendo paz a nosotros mismos. En efecto, cuando otros estén en completo desacuerdo con nosotros, debemos tratar de no imponer nuestras opiniones, o de lo contrario, terminaremos en serias disputas y contiendas.  

En el Evangelio de Lucas 24:15, encontramos a dos discípulos dirigiéndose a Emaús, discutiendo entre sí. El Señor Jesús, luego de su resurrección se acercó a ellos mientras discutían y les preguntó de qué hablaban y por qué estaban tristes. Sabemos que estos dos discípulos no sabían aún que Jesús había resucitado, sin embargo, podemos inferir por el pasaje mencionado, que ellos estaban tristes porque pensaban que Jesús estaba muerto y, por lo tanto, ellos habían perdido toda esperanza. ¿No es cierto que cuando algo nos perturba es fácil caer en disputas?

Si logramos identificar las causas de las disputas y de nuestro desánimo, será mucho más fácil para nosotros superarlo y también podremos evitar esas disputas o contiendas que seguro nos afectan. Es importante señalar tres causas comunes del desánimo:

1. Cansancio físico y emocional

2. Frustración  

3. Fracaso 

El pueblo de Israel se desanimaba cada vez que confrontaba una situación difícil y retadora. También nuestros dos discípulos en camino a Emaús estaban frustrados por no poder entender las razones por las cuales su Señor tuvo que morir. A la mayor parte de nosotros nos cuesta también. De hecho, sabemos que cuando los Israelitas estaban en el desierto, siempre se detenían y deseaban regresar a Egipto. No obstante, cuando Moisés oraba y le pedía a Dios su dirección, siempre logró encontrar la salida del problema o desafío. Así que, no nos desanimemos cuando nos encontremos en un callejón sin salida.

Así que:

Sigue avanzando en tu trabajo.

Sigue avanzando en tu matrimonio.

Sigue avanzando en tus estudios.

Sigue avanzando en tus planes de lecturas bíblicas.

Pero más que todo, sigue avanzando con Jesús.

Busquemos a Dios en oración. ¡Conforme oramos, podemos dejar nuestras cargas y preocupaciones, podremos también llenar nuestros corazones de fe! No hay nada como el poder creer y confiar en nuestro Señor Jesús, para despojarnos de toda frustración.  Recuerda que la fe viene por el oír, y el oír, por la palabra de Dios (Romanos 10:17).

No se trata de sentirnos fuertes o de apoyarnos en nuestros recursos. «No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos» (Zacarías 4:6).

Citas Bíblicas para estudiar:

Lucas 24:13-17
Filipenses 4:6-7
Romanos 10:17

Amén

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