Dios tiene la última palabra: Día 4 – Jeremías 29:13 – Mar 5

Ruega a Jesús (Parte B)

Buscar a Dios de todo corazón nos asegura encontrarlo (Jeremías 29:13) y por esta razón debemos llegar a Dios con ruego. Claramente, no debemos hacer el ruego de los judíos que creían y esperaban respuestas por logros humanos. Muy por el contrario debemos rogar como los amigos del centurión. Leamos: “Y Jesús fue con ellos. Pero cuando ya no estaban lejos de la casa, el centurión envió a él unos amigos, diciéndole: Señor, no te molestes, pues no soy digno de que entres bajo mi techo; por lo que ni aun me tuve por digno de venir a ti; pero di la palabra, y mi siervo será sano.”(Lucas 7:6-7 RVR1960). Ya habrás notado la diferencia en esta manera de llegar a Dios. Es un ruego que reconoce la necesidad más profunda del hombre. Un centurión que se reconoce indigno frente a Jesús, lo imperfecto frente a lo perfecto, lo insuficiente frente a lo más que suficiente, el pecador frente al Santo y Perfecto. 

El romano no solo sabe que no es digno de recibir el milagro sino que ni aun se sintió merecedor de ir él mismo a decírselo. Esto es algo de admirar, es de suma valentía y sinceridad. El reconocer en este día que somos pecadores hará la diferencia en nuestras vidas para la eternidad. Nuestras necesidades no deben estar primero que nuestra relación con Dios. El centurión entendió que debía ponerse a cuentas con Dios y luego expuso su necesidad.

Una oración que abre los cielos en la vida, es aquella que pide perdón a Dios por sus pecados y luego ruega por su necesidad. Ninguna necesidad es más urgente que la salvación de tu alma. Por eso, hoy es el día de tu salvación, Dios te recibe con perdón si te dispones a volver a Él y luego, sí, podrás clamar por tu milagro, Dios tiene la última palabra.

Oración: 

Dios Padre, no me siento merecedor de estar hablando contigo. Soy pecador pero estoy desesperado por regresar a ti. Estoy arrepentido, perdóname y límpiame de todo mi pasado lejos de ti. Sabes que espero el milagro pero nada es más necesario que tu perdón para mí. Yo lo recibo por fe, gracias Jesús por ser mi Salvador y gracias Espíritu Santo por entrar en mi corazón. Amén.

Citas Bíblicas para estudiar:

Lucas 1:1-10
Jeremías 29:13

Amén

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