Dirección Divina: Día 5 – Hechos 20:35 – Feb 25

Sirva

El servicio a otros no me llega de manera natural. Soy una persona egocéntrica. Me gustan las cosas a mi manera. No es algo de lo que me sienta orgulloso, pero infortunadamente, es cierto.

No soy el único. Todos podemos ser un poco egocéntricos. Por naturaleza, somos personas egoístas. Solo piénselo: no necesita enseñarle a un niño a ser egoísta. Según Jesús, la vida no se trata solo de nosotros, aun así, todo en nuestra cultura (incluso la hamburguesería) intenta decirnos que lo hagamos a nuestra manera.

Una de las maneras más rápidas de olvidarse de Dios es obsesionarse «consigo mismo». Jesús tenía palabras bastante directas para quienes querían seguirlo; decía: «Si alguien quiere ser mi discípulo, tiene que negarse a sí mismo, tomar su cruz y seguirme» (Mateo 16:24).

Dios quiere que lo hagamos a Su manera y no se refiere a «extra carne y sin lechuga».

Hablando de comida, Jesús hizo una declaración que debería hacernos detener antes de ordenar la siguiente hamburguesa. «Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y terminar su obra» (Juan 4:34).

Imagine ser capaz de decir: «Mi alimento es servir a Dios. Mi alimento es agradarlo. Mi alimento es completar la tarea que me envió a hacer. Mi alimento es hacer la voluntad de mi Padre y terminar su obra». Ese es un tipo de alimento diferente, es vivir bajo la dirección divina.

Cuando la cultura dice: «Sáciense», Dios nos dice: «sacien a otros».

Cuando las personas a su alrededor dicen: «¡Agarre todo lo que pueda! Todo se trata de usted», Dios quiere que contribuyamos en lugar de consumir. Cuando la cultura dice: «Sáciense», Dios nos dice: «sacien a otros». Dios no nos creó para ser beneficiarios, nos creó para ser dadores. Somos llamados a enfocarnos en las necesidades de los demás más que a enfocarnos en los deseos propios. Somos llamados a esperar al final de la fila en lugar de hacernos al principio. Dios nos creó para servir.

Esta forma de vivir cambiará su historia.

Piénselo. Las historias que le encanta evocar son aquellas en las que ayudó a su vecino, se involucró en la iglesia o dio algo. Esto se da porque fuimos hechos para servir, justo como Jesús lo hizo en la tierra. Puede que no sienta natural la decisión de servir. No siempre lo fue para mí, pero me he dado cuenta de que servir no es algo que hacemos. Somos llamados a ser servidores, porque cuando servimos, nos volvemos como Cristo.

Oración: 

Dios, ¿cómo me estás llamando a servir? ¿A quién me estás llamando a servir? ¿Dónde me estás llamando a servir?

Citas Bíblicas para estudiar:

Mateo 16:24
Juan 4:32-34
Mateo 23:11
Hechos 20:35
1 Pedro 4:10-11
Gálatas 5:13-14

Amén

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