Dirección Divina: Día 7 – Mateo 6:31-32 – Mar 1

Confíe

En Oklahoma, el clima cambia de manera rápida y drástica. Hubo un año en que un día de marzo tuvimos el día de primavera más bello y soleado y una temperatura de 28 °C. Al día siguiente, nevó casi 8 centímetros. Por más drástico que parezca el cambio, nada se compara con la época de tornados, las tormentas parecen arremolinarse de la nada.

Así como lo hacen en la vida.

Hablé recientemente en un partido de fútbol de mi hijo con una mujer que ha estado batallando con algunos temas de salud. Ella me contaba cómo era cercana a Dios hace algunos años y solía estar muy involucrada con nuestra iglesia, pero cuando comenzó a pasar por algunas pruebas verdaderas, se cuestionó por qué Dios las permitía. Ella resistía sus lágrimas mientras decía: «¿Cómo puedo adorar a un Dios en el cual no puedo confiar?»

¿Confiaremos en que Dios es bueno incluso cuando la vida no lo es?

La pregunta de esta mujer da en el blanco de una de las más grandes decisiones de la vida. ¿Confiaremos en que Dios es bueno incluso cuando la vida no lo es? Nuestra respuesta al dolor y a los retos determina mucho sobre nuestro futuro.

Por su misma naturaleza, la fe requiere confiar en algo (o alguien) que no siempre es predecible o comprensible por los estándares humanos. Si somos sinceros, la mayoría queremos pruebas irrefutables de la presencia bondadosa de Dios en nuestras vidas.

Esto no es nuevo. ¿Recuerda a Tomás el que dudó? Luego de que Jesús murió en la cruz y resucitó de la muerte, Tomás dijo que no creería a menos que tuviera una prueba. En lugar de enojarse y desecharlo por su falta de fe, Jesús le mostró con gentileza sus manos perforadas por los clavos.

Y, ¿recuerda los discípulos en la tormenta? Se desató entonces una fuerte tormenta, y las olas azotaban la barca, tanto que ya comenzaba a inundarse Marcos 4:37). En medio de la tormenta, los discípulos no estaban solos. Marcos nos recuerda en el siguiente versículo que Jesús estaba en la popa de la barca durmiendo.

Con Jesús en su barca, las tormentas pueden incluso sacudirlo, pero usted no se hundirá.

Algunas personas como usted y yo, la mujer del partido de fútbol, Tomás y los discípulos tendemos a pensar que no pasaríamos por una tormenta si Dios realmente estuviera con nosotros, pero en realidad no es así. Con Jesús en su barca, las tormentas pueden incluso sacudirlo, pero usted no se hundirá. Él está con usted, tanto en la llovizna de primavera como en el peor tornado que pueda imaginarse.

Él no solo está con usted, sino que está para usted y, si Él está para usted, ¿quién puede estar en su contra? Confíe a Dios aquello que esté reprimiendo, confíele su futuro(a) esposo(a), confíele sus hijos, confíele su profesión, confíele su salud, confíele sus finanzas.

Confíe en Él sin reservas.

¡Y punto!

Oración:

Padre celestial, te confío lo que comenzaré y lo que detendré. Te confío el lugar en que me quedaré y adonde iré. Confío en Ti lo suficiente para dar mi vida para servir y conectar con las personas, y confío en que estás presente y con propósito en medio de las tormentas de mi vida. Gracias por estar conmigo guiando mis pasos y dándome dirección divina. Amén.

Citas Bíblicas para estudiar:

Juan 20:24-29
Marcos 4:35-41
Josué 1:9
Romanos 8:31
Mateo 6:25-33

Amén

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