viernes, diciembre 9, 2022

Dr. Luis E. Rendón


PROSTATITIS
Una afección común entre hombres

¿QUÉ ES LA PROSTATITIS?

El término prostatitis es utilizado de modo genérico para hacer referencia a una afección que comprende una gran variedad de alteraciones que abarcan desde una infección bacteriana aguda o subaguda, a síntomas inespecíficos del tracto inferior genitourinario, caracterizados fundamentalmente por dolor perineal o genital, síntomas miccionales como disuria (difícil, dolorosa e incompleta expulsión de la orina) y polaquiuria (aumento del número de micciones durante el día, que suelen ser de escasa cantidad), o disfunción sexual en sus diversas manifestaciones.

A QUIEN AFECTA LA PROSTATITIS

La prostatitis constituye la infección urinaria parenquimatosa más habitual en el varón entre la segunda y cuarta décadas de la vida. Aunque su diagnóstico resulta difícil debido a las limitaciones de los métodos diagnósticos y a la confusión con el resto de la patología prostática, representaría el diagnóstico urológico más común en menores de 50 años, y el tercero más frecuente en mayores de 50 años tras la hiperplasia benigna de próstata (HBP) y el cáncer de próstata.

Datos epidemiológicos de Norteamérica, Europa y Asia sugieren que entre el 2 y el 10% de los adultos presentan síntomas compatibles con prostatitis crónica en algún momento de su vida.

TIPOS DE PROSTATITIS

Clínicamente existen varios síndromes prostáticos; el Instituto Nacional de Salud de EE.UU. (NIH), propuso una clasificación, que es la vigente en estos momentos, dividiendo el síndrome de inflamación prostática en los siguientes tipos de prostatitis:

  • Categoría I. Prostatitis bacteriana aguda (infección aguda de la glándula prostática).
  • Categoría II. Prostatitis bacteriana crónica (infección urinaria recurrente e infección crónica prostática).
  • Categoría III. Prostatitis abacteriana crónica / Síndrome de dolor pelviano crónico (dolor perineal o pelviano, 3 meses mínimo, con síntomas variables miccionales o sexuales sin infección demostrada).
    • Subcategoría III a. Síndrome de dolor pelviano crónico inflamatorio.
    • Subcategoría III b. Síndrome de dolor pelviano crónico no-inflamatorio.
      Categoría IV. Prostatitis inflamatoria asintomática (evidencia de inflamación en biopsia, semen, secreción prostática postmasaje o micción postmasaje en ausencia de síntomas).

PROSTATITIS AGUDA Y CRÓNICA

La patogenia de la prostatitis aguda difiere del resto de las entidades crónicas. En la primera existe una verdadera infección parenquimatosa aguda de la glándula prostática (de su propio tejido glandular), generalmente por uropatógenos (microorganismos con capacidad de infectar el tracto urinario) habituales (fundamentalmente E. coli) y que puede provocar, si se deja evolucionar sin tratamiento, una diseminación bacteriana que desemboque en una sepsis de origen urinario o un absceso prostático que pongan en peligro la vida del paciente.

SÍNTOMAS DE LA PROSTATITIS

Los distintos procesos infecciosos o inflamatorios que afectan al área uretro-próstato-vesicular cursan con sintomatología similar. Los trastornos urinarios más frecuentes están representados por la disuria (ardor o dolor al orinar), imperiosidad (necesidad repentina e incontrolable de orinar) y polaquiuria (necesidad de orinar con una frecuencia superior a lo normal), tanto diurna como nocturna, micción dolorosa, e incluso retención aguda de orina.

En el caso de los síndromes crónicos de prostatitis algunas veces los síntomas son escasos o inexistentes, comportando únicamente alteraciones en el semen que condicionan infertilidad. En otras ocasiones, predominan los síntomas sexuales como la disminución de la libido, la pérdida total o parcial de la erección, la eyaculación dolorosa, la eyaculación precoz, la hemospermia (sangre en el semen) o la infertilidad.

DIAGNÓSTICO

Para alcanzar un diagnóstico de prostatitis se pueden realizar diversas pruebas: 

  • Exploración Física o Tacto Rectal
  • Cultivo Fraccionado
  • Cultivo de Semen
  • Citología Exfoliativa Prostática
  • Ecografía
  • Bioquímica
  • Biopsia Prostática
  • Respuesta Inmune
  • Estudio urodinámico

El Dr. Luis Enrique Rendón efectuará las pruebas pertinentes para encontrar el diagnóstico certero a su afección.

TRATAMIENTO DE LA PROSTATITIS

Según el tipo de prostatitis que se haya diagnosticado, existen tratamientos posibles:

Tratamiento de la prostatitis aguda o tipo I

Consiste en cefalosporinas de 2ª y 3ª generación o fluorquinolonas o aminoglucósidos por vía parenteral. Si existe obstrucción miccional hay que añadir a lo anterior sonda uretral o cistostomía suprapúbica. De observarse mejorías con lo anterior, se instaura tratamiento oral durante 10 días con doxiciclina o fluorquinolonas. Si no hay mejoría, se realiza una ecografía; si se observa un absceso prostático se realiza una punción para drenarlo + tratamiento antimicrobiano, primero parenteral, y luego oral, durante 14 días, y si en la ecografía no se observa nada se cambia el antimicrobiano.

Tratamiento de la prostatitis crónica bacteriana o tipo II

Consiste en tratamiento antimicrobiano oral durante 6-12 semanas con fluorquinolonas, trimetoprim o doxiciclina. Tras lo anterior pueden ocurrir tres situaciones:

  • Curación: se realizarán seguimiento y controles.
  • Recaída o no mejoría: se administra antimicrobiano a dosis plenas durante 6 meses, y se realiza la valoración de cirugía prostática.
  • Recurrencia: se pondrá tratamiento antimicrobiano a dosis bajas durante 6 meses.

Tratamiento del síndrome doloroso pelviano inflamatorio o tipo IIIA

Consiste en tratamiento antimicrobiano oral durante 6 semanas con fluorquinolonas, trimetoprim o doxiciclina. Si hay mejoría, se mantiene el tratamiento 6 semanas más. Si no hay mejoría, se cambia a otro antimicrobiano y se añaden antiinflamatorios. De no haber mejoría, se administran primero alfa-bloqueantes y, si esto no funciona, se utilizarían otros fármacos (finasteride, dutasteride, pentosan o polisulfato) o fitoterapia.

Tratamiento del síndrome del dolor pelviano crónico no-inflamatorio o tipo IIIB

Consiste en tratamiento simultáneo de dos semanas con diazepam, alfa-bloqueantes y analgésicos opiáceos. Si hay mejoría se cambian los opiáceos por antiinflamatorios no esteroideos (AINES), se mantienen el diazepam y los alfa-bloqueantes, estos últimos durante tres meses. Si no hay mejoría, se intenta con psicoterapia, técnicas de relajación y cambios en los estilos de vida.

Tratamiento de la prostatitis asintomática inflamatoria o tipo IV

No se recomienda tratamiento alguno, excepto en casos de PSA elevado o infertilidad.

El Dr. Luis Enrique Rendón, podrá darle mayor información en consulta con relación al tratamiento necesario para su diagnóstico, no espere más, recuerde, ¡la salud es primero!.


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