El Perdón Renueva: Día 4 – Hechos 3:19 – Sep 4

Es tiempo de salir de la amargura

Si identificas que te cuesta perdonar o que almacenas un gran historial de las cosas que ha hecho tu cónyuge, tus hijos, tus amigos o tus parientes, es tiempo de entender en tu espíritu que no debes retener este mal hábito de la naturaleza de muerte que tenías antes de ser hijo de Dios.

Nuestro Padre es el Dios de la restauración y el perdón. Comienza hablando con nuestro Padre, reconociendo tu pecado de falta de perdón y decide perdonar, en este momento, a todos aquellos que te lastimaron en tu vida y que no has perdonado. 

Analiza tu vida, tus años, los eventos que han marcado tu diario vivir; haz una lista y decide perdonar, decide liberarte de todo lo que te daña. Perdonar a tu cónyuge te permite seguir forjando una vida de una sola carne. Perdonar a los amigos nos permite reconstruir una relación sincera. El perdón es necesario para seguir en la vida con la carga ligera y el corazón lleno de amor.

Este también es el tiempo para perdonarte por todas aquellas cosas que hiciste sabiendo que no estaban bien. Perdónate por palabras dichas, decisiones tomadas, actitudes equivocadas. Hoy tienes la oportunidad de ser libre de todo aquello que ha producido amargura en tu vida.

El perdón no solo es externo; muchas personas van por el mundo autocastigándose por haber fallado o por haberle fallado a alguien más. Es el momento de perdonarte, de entender que Cristo Jesús nos dio la victoria.

Hoy es el día para perdonar a tu cónyuge, aquellas cosas que han sucedido en estos años de matrimonio. Es tiempo de decidir perdonar lo que tienes bien guardado en tu corazón para sacarlo en el momento de la discusión. Aun ese «as» bajo la manga… suelta todo, perdona todo, no te quedes con nada que pueda producir amargura y traiga destrucción. El perdón trae vida y esa es tu naturaleza.

Es el momento de ser libres. Oremos al Padre para que nos ayude con esta fuerte misión. Si necesitas llorar, hazlo; si necesitas gritar, grita; pero saca de ti todo sentimiento engendrado por la falta de perdón. No permitas que la falta de perdón gobierne tu vida teniéndote sumido en el rencor y el dolor, es el momento de ser libre. 

Reflexionemos

¿Has permitido que la falta de perdón gobierne tu vida? Es hora de gobernar esa área en tu vida.   

Citas Bíblicas para estudiar:

Salmos 32:5
Efesios 1:7
Hechos 3:19

Amén

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MEDITACIÓN DIARIA