Enemigos del Corazón: Día 1 – Mateo 15:3 – Ago 26

El volcán a punto de estallar

Mateo 15:1-20

Nuestra tendencia es monitorear nuestro comportamiento mientras ignoramos a nuestros corazones. Después de todo, ¿cómo monitoreas a tu corazón? No puedo alejarme demasiado de mi comportamiento sin que alguien me lo mencione. Pero, ¿y mi corazón? Parece ser un poco más complicado.

Jesús dijo algo que hoy en día sigue teniendo enormes repercusiones: «Las cosas que salen de la boca de una persona vienen del corazón», y luego, «del corazón salen los pensamientos malvados».

El corazón es un gran misterio. De hecho, un profeta se preguntó sobre el corazón: «¿Quién puede entenderlo?» (Jeremías 17:9). Buena pregunta. La insinuación es que nadie puede. Con lo que estoy de acuerdo. E incluso si comenzamos a entenderlo, definitivamente no podemos controlarlo, que es una razón más por lo cual debemos monitorearlo. Como la actividad sísmica de un volcán dormido, lo que no sabes puede lastimarte.

De repente alguien pide el divorcio.

De repente las notas escolares de un niño bajan y cambia su actitud.

De repente un pasatiempo inofensivo se vuelve un hábito dañino.

De la nada palabras devastadoras perforan el alma de un ser querido desprevenido.

Todos lo vimos, sentimos e incluso causamos. Tal como predijo Jesús, lo que se origina en el secreto de nuestros corazones no siempre permanecerá secreto. Eventualmente encuentra su manera de llegar a nuestros hogares, oficinas y vecindarios.

El corazón se filtra en cada conversación. Dicta cada relación. Nuestras propias vidas emanan del corazón. Vivimos, criamos, lideramos, nos relacionamos, enamoramos, confrontamos, reaccionamos, respondemos, instruímos, manejamos, resolvemos problemas, y amamos desde nuestros corazones. Nuestros corazones impactan la intensidad de cada comunicación. Nuestros corazones tienen el potencial de exagerar nuestras sensibilidades o insensibilidades. Cada arena de la vida se cruza con lo que está pasando en nuestros corazones. Todo pasa por ello de camino hacia donde vaya. Todo.

Necesitamos el coraje de pedirle a nuestro Padre celestial que nos ayude a cuidar, conocer y purificar nuestros corazones. Él está ansioso por responder y mostrarnos cómo reemplazar los malos hábitos del corazón con nuevos y mejores hábitos que con el tiempo nos harán parecernos más a Su Hijo.

En los próximos cuatro días de estos devocionales, estaremos buscando a cuatro enemigos del corazón que todos enfrentan.

¿Qué es lo que revelan tus recientes pensamientos, palabras y acciones sobre lo que está pasando en tu corazón? Pregúntale a alguien cercano su oponión sobre esto también.

Citas Bíblicas para estudiar:

Mateo 15:1-20

Amén

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