Enemigos del Corazón: Día 4 – Lucas 12:15 – Ago 31

Cuídate de la codicia

Lucas 12:13-21

¿El tercer enemigo del corazón? La codicia. Ocurre cuando creemos que merecemos más y más riquezas y cosas terrenales. La codicia dice: «Me lo merezco».

Jesús dijo, «Mirad, y guardaos de toda avaricia». ¿Por qué? Debido a las cuatro condiciones de nuestro corazón que estamos considerando, la codicia es la más sutil de todas. La codicia puede residir en nuestros corazones y estar viviendo allí sin ser detectada por años. El corazón desprevenido es altamente susceptible a esta enfermedad debilitante. Es difícil de diagnosticar, especialmente si se auto diagnostica.

Jesús descubrió la mentira que alimenta toda avaricia: «La vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee». ¿Pero no sabemos eso todos? ¿Las personas realmente creen que sus vidas son el equivalente a lo que se posee? La respuesta es no y sí. No, no todos saben eso. Y sí, hay personas que creen que su vida es más o menos la suma total de lo que posee. Hoy en día, muchos de nosotros estamos propensos a tener esta creencia.

Después de decir una parábola, Jesús dio su definición de una persona codiciosa: alguien que hace para sí tesoro, pero no es rico para con Dios. Ser «rico para con Dios» se refiere a ser generoso con aquellas personas que están en necesidad. Una persona codiciosa es un hombre o mujer que ahorra cuidadosamente pero da escasamente.

Las donaciones generosas romperán el dominio de la codicia en tu vida. Entonces, si crees que tienes más, da y da generosamente. Tienes que dar hasta el punto en que te lleve a ajustar tu estilo de vida. Si no estás dispuesto a dar hasta el punto en que afecte tu estilo de vida, entonces, según Jesús, eres codicioso. Si consumes hasta el punto de tener poco o nada que dar, eres codicioso. Si consumes y ahorras hasta el punto de que queda poco o nada que dar, eres codicioso.

Lo sé, es confrontador. De hecho, es duro.

Pero es cierto.

Rompe con el poder de la codicia y crea el hábito de dar con generosidad. Es un hábito que lo cambia todo.

Evalúa tu generosidad al dar en los últimos doce meses. ¿Qué dice tu donación caritativa sobre tu corazón? Ora sobre cómo sería para ti iniciar un nuevo nivel de generosidad en los próximos doce meses.

Citas Bíblicas para estudiar:

Lucas 12:13-21

Amén

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