Enséñame a Orar: Día 20 – Efesios 6:19-20 – Nov 25

Características de la oración poderosa: Por otros

Todos tenemos una tendencia egoísta por naturaleza. Cuando nos damos cuenta de que podemos acceder al trono de Dios mediante la oración, nuestros primeros instintos son cuidar sólo de nosotros mismos. Pero así como el crecimiento espiritual nos ayuda a sentir la alegría y la satisfacción que provienen de servir a otras personas, el crecimiento y la madurez en la oración nos lleva a pensar en las necesidades de los otros antes que en las nuestras.

San Pablo les pidió a sus hermanos y hermanas del Asia que oraran por él, mientras estaba prisionero en Roma, esperando el juicio en la corte imperial. «[Orad también] por mí, a fin de que al abrir mi boca me sea dada palabra para dar a conocer con denuedo el misterio del evangelio, por el cual soy embajador en cadenas, y con denuedo hable de él como debo hablar» (Efesios 6:19,20).

La palabra formal para este tipo de oración es intercesión. Yo personalmente he sido sostenido por las oraciones de otras personas maravillosas en tramos de mi vida en los que he estado demasiado distraído o perezoso para orar por mí mismo. Hasta que llegue al cielo, usted no sabrá cómo ha sido bendecida su vida por las fieles oraciones de personas que lo aman.

¿Puedo atreverme a pedirle que ore por mí hoy, para que pueda proclamar el evangelio sin temor?

Citas Bíblicas para estudiar:

Efesios 6:19-20

Amén

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