Enséñame a Orar: Día 25 – 1 Pedro 5:7 – Dic 2

Las Promesas de Dios para los que oran: Me importa

Yo. Te. Amo.

Todos tenemos hambre de escuchar esas tres palabras; son consumibles, las quemamos para continuar en un mundo hostil y cruel, para continuar cuando las dudas y el desprecio de sí mismo corroen la confianza en sí mismo. Nunca podremos escuchar suficientemente esas palabras.

¿Cómo podría alguien querer orarle a un Dios que no lo amara? Podría negociar con un dios así, tratar de pagarle, o ganar algunos puntos con rituales, pero no podría descubrirle su alma.

El que pide sus oraciones se hizo humilde por usted. Se despojó de sí mismo tomando naturaleza de siervo, nació en un establo, vivió con sencillez, enseñó la Palabra, fue despreciado, fue arrestado e injustamente condenado, y soportó azotes y la cruz a fin de quebrantar el poder de la maldición del pecado sobre usted. Al tercer día, resucitó triunfante de entre los muertos y les promete la resurrección a todos los que confían y creen en él.

¿Por qué hizo todo eso? Porque lo ama; y por eso, también es para usted su promesa: «Echad toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros» (1 Pedro 5:7).

Citas Bíblicas para estudiar:

1 Pedro 5:7

Amén

Para más información, te invitamos a visitar nuestros enlaces:

MEDITACIÓN DIARIA