Enséñame a Orar: Día 26 – Salmos 12:5 – Dic 3

Las promesas de Dios para los que oran: Actúo porque tu lo pediste

¿Alguna vez ha visto niños con una piñata en una fiesta de cumpleaños? Se construye un animal hueco con cartón y se cuelga a cierta altura; los niños, por turnos, con los ojos vendados lanzan golpes con una vara hasta que alguno golpea al animal. Cuando se rompe, deja salir una lluvia de dulces y regalos. Cuando usted ora, puede sentir que tiene los ojos vendados y está lanzando golpes en la oscuridad, pero una oración al trono de Dios en el nombre de Jesús siempre conecta con una piñata celestial, y llueven las bendiciones ¡porque usted estaba lanzando golpes con su vara!

C. S. Lewis dice que esta es la dignidad de la causalidad; Dios nos da a usted y a mí el honor de influir en lo que sucederá mañana. ¿Por qué? Cuando Dios escucha las oraciones de sus hijos, no sólo se preocupa, sino que actúa. «‘Por la opresión de los pobres, por el gemido de los necesitados, ahora me levantaré—dice Jehová» (Salmos 12:5).

¿Lo entendió? Dios lo ama lo suficiente como para permitir que sus pensamientos, ideas y necesidades lo lleven a cambiar su gobierno del mundo.

Sus oraciones producen un cambio; toda oración que usted pronuncia produce un cambio en alguna parte. El futuro no es algo petrificado ni inalterable; sus oraciones pueden alterar el futuro.

Citas Bíblicas para estudiar:

Salmos 12:5

Amén

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