Esperando en Dios: Día 4 – Jeremías 29:11 – Jul 29

La Voluntad de Dios en la Incertidumbre

Es seguro decir que las preguntas que más a menudo me preguntan como pastor son cosas que implican la voluntad Dios. La gente a menudo pregunta, «¿Como sé lo que el Señor quiere que haga con mi vida?» O, «Cuando tengo dos opciones, ¿cómo puedo saber en qué dirección el Padre quiere que yo tome?» También me he dado cuenta que los creyentes nunca están tan interesados sobre la voluntad de Dios que en los tiempos de espera, cuando queremos saber desesperadamente lo que Dios está haciendo y si Él responderá nuestras oraciones.

El Rey David estaba dispuesto a soportar toda adversidad que enfrentaba porque él entendió que era la voluntad de Dios de que él sea el Rey de Israel (1 Samuel 16:1-13). Y Abraham estaba dispuesto a ser paciente porque el Padre le había prometido que él tendría muchos descendientes y llegaría a ser una gran nación (Gen 12:2). Aunque estoy seguro de que los retrasos fueron extremadamente difíciles para estos dos hombres, ellos podían aferrarse a lo que el Señor les había dicho acerca de sus futuras bendiciones. Desafortunadamente, los largos periodos de ansiosa espera pueden ser más desafiantes cuando en realidad no estás seguro a dónde Dios te está llevando o lo que Él ha planeado para tu vida.

Quizás el problema de la voluntad de Dios ha sido pesado para tu corazón. Sabes que Sus planes para ti son buenos, pero ¿cuáles son? ¿En realidad incluyen el cumplimeinto de tus expectativas y sueños más anhelados? ¿Hay alguna manera de que puedas estar seguro?

Amigo, por favor ten por seguro de que el Padre quiere que sepas Su voluntad para tu vida. En realidad, de todo corazón creo que si de veras quieres seguirlo, Él moverá cielo y tierra para mostrarte Su voluntad. ¿Cómo puedo decir esto con seguridad? Porque para que logres las buenas metas que Dios ha diseñado que logres, debes saber a lo que Él te ha llamado a ser y a hacer (Efe. 2:10).

Piénsalo. Si tuvieras un hijo y quisieras que te ayude a lavar los platos, ¿esperarías a que resuelva cómo hacerlo por su propia cuenta? Desde luego que no. Le enseñarías a cómo lavar los platos. Después le dirías tus expectativas de cuan a menudo te gustaría que lo haga. Lo llevarías de a pasos con cuidado y si se olvidara de tus instrucciones, te asegurarías de recordárselo.

Lo mismo pasa con tu Padre celestial. Él te prepara para que hagas Su voluntad , te equipa para que lo realices, después te lleva a lograrlo. Estaría fuera del carácter de Dios ocultar Su plan o negarse a ayudarte a conseguirlo. En vez de eso, el Señor te promete, «Yo te haré saber y te enseñaré el camino en que debes andar; Te aconsejaré con Mis ojos puestos en ti.» (Sal. 32:8). El Padre quiere que tomes la decisión correcta. Así como un Pastor amorosamente encamina a un cordero que tiende a deambular, Él te entrena para que escuches Su voz, te empuja, te llama, te protége, e inclusive te disciplina para guiarte en el camino que debes andar. (Juan 10:2-4).

No solamente que el Padre te guía, pero en Jeremías 29:11, Él te asegura: «Porque Yo sé los planes que tengo para ustedes … planes de bienestar y no de calamidad, para darles un futuro y una esperanza.» En otras palabras, no tienes que temer que más adelante haya solamente sufrimiento. Los propósitos de Dios para ti te traerán contentamiento, satisfacción y éxito. Aunque probablemente enfrentes tiempos de adversidad, como todos nosotros, puedes estar seguro que en estos tiempos que Él «hace que todas las cosas cooperen para el bien de quienes lo aman y son llamados según el propósito que él tiene para ellos.» (Rom. 8:28). Puedes estar seguro que en los tiempos de espera en tu vida de que Dios te está guiando y está diseñando que todas las circunstancias sean para tu máximo beneficio.

Citas Bíblicas para estudiar:

1 Samuel 16:1-13
Génesis 12:2
Efesios 2:10
Salmos 32:8
Juan 10:2-4
Jeremías 29:11
Romanos 2:28

Amén

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