Familias Unidas: Día 4 – Mateo 14:22-34 – Sep 30

Soledad o comunidad

Hagamos

Una pila de manos: Que los integrantes del hogar se paren alrededor de una pequeña mesa o superficie. Un miembro de la familia coloca la mano derecha en la mesa, con la palma hacia abajo. La siguiente persona coloca su mano derecha encima de la primera mano. La tercera persona igualmente coloca su mano derecha encima de las dos anteriores, y así sucesivamente hasta que todas las manos derechas estén apiladas. Luego la mano izquierda de cada persona se va sumando a la pila. Una vez que estén todas las manos, la primera persona saca su mano derecha de abajo y la coloca encima de las otras. Luego la persona cuya mano ahora se encuentra abajo desliza la mano y la coloca encima. ¡Procuren mover las manos cada vez más rápido!

Conversemos

La COVID-19 hace que no sea seguro tomarnos de la mano con personas que no vivan bajo un mismo techo con nosotros. En consecuencia, podemos llegar a sentirnos solos porque no podemos tener tiempo con la familia extendida y con nuestros amigos. Si bien los podemos ver en una pantalla, ¡no podemos abrazarlos! La soledad es un verdadero motivo de preocupación para muchas personas en nuestras familias y comunidades en todo el mundo.Pensemos en cómo podemos elegir ser una comunidad a pesar de la distancia.

Dialoguen:

  • ¿Sabes de algún familiar o amigo que se está sintiendo solo? Comparte su nombre. (Más adelante habrá tiempo para orar por ellos).

Exploremos

¿Qué tiene Dios que decir al respecto?

Lean Mateo 14:22-34 juntos en familia.

Pedro deseaba poner en práctica su fe así que descendió del barco. Las cosas empezaron bien. Pedro tenía la mirada fija en Jesús. Pero luego miró hacia abajo. Pedro se dio cuenta de las olas y el viento y le entró pánico. Fue ahí que empezó a hundirse. Por más difíciles que parezcan las cosas, no estamos solos; Jesús está con nosotros.

Reflexionemos

Jesús extendió la mano y salvó a Pedro. ¿Quién está solo hoy? ¿Cómo podemos extenderle la mano para ayudarle?(No podremos tomarle de la mano, pero podemos llamar o enviar un mensaje).

Pide que alguien en la familia lea en voz alta lo siguiente:

“Lo opuesto de soledad es comunidad«.

«Dios nos pide que tendamos la mano a otros. Él nos dio familias y amigos con quienes podemos compartir la vida, y nos ha dado la iglesia como familia de Dios. Aunque no podamos encontrarnos con otras personas, sí podemos cuidar el uno del otro. Dios siempre está con nosotros, incluso cuando nos sintamos solos y confinados en la casa.

Recuerda: fija la mirada en Jesús. ¡Nunca estás solo!”

Reaccionemos

Elijan por lo menos una de las siguientes opciones:

  • Canta una canción que elijas como familia.
  • Tomen un tazón de agua y salgan a la vereda o a una grada de cemento. Mojen un dedo en el agua y cada uno escriba en el cemento el nombre de una persona que se siente sola. Oren como familia por estas personas.

Oremos

Terminen pronunciando esta oración como bendición (Números 6:24-26)

“Jehová te bendiga, y te guarde; Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz”.

Citas Bíblicas para estudiar:

Mateo 14:22-34

Amén

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MEDITACIÓN DIARIA