FITNESS: ¡Tu Puedes! Entrenar después de los 50

Conforme van pasando los años aumenta la tasa de pérdida de masa ósea y masa muscular por parte del cuerpo, y evidentemente esto es algo que no nos interesa que ocurra dado que ambos procesos pueden empeorar nuestra calidad de vida y pueden propiciar una cantidad enorme de patologías.

Por ello, aunque lo mejor habría sido hacerlo lo antes posible, es conveniente que si ya has cumplido cincuenta años de edad empieces a entrenar la fuerza.

La importancia del entrenamiento de fuerza

Hacer ejercicios de musculación no solo proporciona beneficios a nivel estético, sino también a nivel funcional y a nivel de salud. Si pensabas lo contrario, te equivocas.

En cualquier caso, podrías contemplar el invertir algo de dinero en un profesional que pueda valorar tu caso adecuadamente para que tras ello pueda diseñar el entrenamiento que mejor se adapte a tus necesidades y a tus capacidades.

Estos entrenamientos por lo general deberían incluir ejercicios de fuerza multiarticulares en los que se trabaje a poder ser con cargas axiales (sentadilla, peso muerto, press militar…) pero siempre ejecutados de manera segura.

No conviene entrenar al fallo, pero sí hacerlo cerca de él, dejando en torno a tres repeticiones en recámara. De esta manera controlaremos que la intensidad sea lo suficientemente alta como para generar adaptaciones positivas, y lo suficientemente baja como para evitar posibles problemas.

Tampoco es necesario llevar a cabo ejercicios de fuerza todos los días, pero sí que puede ser una buena opción realizarlos tres veces por semana y preferiblemente siguiendo un esquema full-body, para no fatigar en exceso ningún grupo muscular.

Conviene mejorar la movilidad

La movilidad también es una cualidad física muy importante y deberíamos centrarnos en mejorarla en estas personas. Una movilidad pobre trae consigo muchos problemas asociados y una reducción muy significativa en la calidad de vida.

Reducir la movilidad muchos casos implica reducir el movimiento, y esto a su vez implica reducir la actividad física, lo cual es lo último que buscamos.

Si tienes problemas de movilidad no deberías obviarlos, sino que deberías tratar de solventarlos utilizando los ejercicios correctivos que pueda pautarte un fisioterapeuta o un entrenador personal.

Cómo entrenar durante la menopausia

La menopausia es un proceso que no afecta igual a todas las mujeres, pero lo cierto es que puedes adoptar ciertos hábitos que pueden ayudarte a sobrellevar mejor los síntomas.

Cardio

El cardio puede ayudarte a poner en movimiento tus grandes grupos musculares, a mejorar tu capacidad cardiorrespiratoria y a poner al corazón a bombear.

Tienes opciones como el ciclismo, la natación, o simplemente salir a correr, aunque si todo esto te supone un reto demasiado elevado, será mejor que empieces solo con una caminata ligera.

Clases colectivas

Las clases colectivas de zumba o baile son una buena forma de socializar y pasarlo bien mientras haces ejercicio.

Estas clases realmente pueden ayudarte a mantener tu forma física ya que en ellas estarás quemando muchas calorías incluso sin darte cuenta.

Entrenamiento de fuerza

En este caso más que nunca es conveniente que recurras al entrenamiento de fuerza dado que aumenta más que nunca el riesgo de osteoporosis.

Si quieres entrenar en tu propia casa, compra un par de mancuernas y una barra que te permitan entrenar con algo de intensidad, pero no lo dejes pasar.

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