Giros Inesperados: Día 5 – Juan 4:10 – Ene 21

Día 5 – Agua

“Si supieras lo que Dios puede dar, y conocieras al que te está pidiendo agua
—contestó Jesús—, tú le habrías pedido a él, y él te habría dado agua que da vida”

¡Qué rica es el agua! Hace un tiempo fui a caminar al Parque Lineal de Bayamón en Puerto Rico. Había ido de niña, pero no de adulta. Junto a mi acompañante caminamos 10 kilometros. Al comenzar tenía mucho ánimo, mucha energía, pero cuando ya llevaba 7 kilometros la historia no era igual. Me sentía agotada y tenía mucha sed. Teníamos una botella de agua, pero estaba congelada, así que era muy poco lo que podíamos beber. Los que me conocen saben que bebo mucha agua, así que no era un momento fácil para mí ni para mi acompañante. 

En una situación similar estuve mucho tiempo de mi vida cuando no le servía a Dios. Tenía mucha sed y aunque trataba de mitigarla con muchas cosas, mi sed era constante. Fue así hasta el día que fui a la única fuente de agua que podía saciar mi sed: Jesús. Él dio a mi existencia el agua de vida y mitigó mi sed. Cuando esto sucedió en mi vida, fue como cuando al fin llegué al carro el día de la caminata y pude agarrar una botella de agua no congelada. Que satisfacción fue dejarla correr por mi boca y mi garganta. Fue tan exquisito sentir su recorrer por mi sistema. Pues mayor placer fue sentir que el Espíritu Santo entraba en mi vida. Sentir que mi vacío era llenado. Sentir que mi sed era mitigada por el agua de vida que proviene de Dios. 

Hoy te invitamos a mitigar tu sed, en la única fuente que lo puede lograr: Jesús.
Corre a Él y bebe de su agua, la cual es refrescante, única y viva.

Citas Bíblicas para estudiar:

Juan 4:10

Amén

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