Hay un yugo que no te aplastará – Mateo 11:29-30 – Dic 15

Jesús dice en Su Palabra: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas” (Mateo 11:28-29).

¿Qué te evoca la palabra “yugo”? Generalmente, esta palabra tiene un sentido negativo, ya que evoca a la esclavitud, a un peso pesado que hay que llevar, ya sea este religioso, familiar o profesional. Como vimos los primeros días, una carga por definición es pesada, aplastante.

Pero Jesús nos trae una definición totalmente diferente: “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga” (Mateo 11:29-30)

De hecho, el yugo del que habla Jesús servía para sujetar a dos bueyes juntos, para que de esta manera pudiesen trabajar la tierra juntos. 

Imaginate unido, conectado a Jesús: Él es el que te lleva, el que tira de ti hacia adelante, el que carga el peso para que tú puedas avanzar.

El yugo de Jesús es como las agallas en el pescado, es lo que nos permite ir hacia adelante. El yugo del mundo puede tirarte hacia atrás, pero el de Jesús te lleva más lejos de lo que nunca pudieras imaginar. Cuando Jesús está contigo, Él te ayuda y te da las fuerzas para seguir adelante. 

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