La Genialidad de la Generosidad: Día 3 – 2da Corintios 9:6-11 – Jun 18

«Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra; como está escrito: Repartió, dio a los pobres; Su justicia permanece para siempre. Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia, para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios».

Dios nos bendice porque Él es un Dios Bueno. Nos ama y quiere prosperarnos. Pero hay una razón por la cual nos bendice con abundancia.

Dios tiene un plan: bendecirnos para que podamos bendecir a otros. 

Cuando somos generosos, muchas veces Dios nos da más para que nosotros podamos dar más. 

Veamos el pasaje de 2 de Corintios donde Pablo escribe acerca de sembrar y cosechar. Describe la habilidad de Dios para hacer que Su gracia “abunde” hasta que sobreabunde en nuestras vidas. Pero después Pablo usa una metáfora de agricultura para explicar el porqué:

Como está escrito: «Repartió sus bienes entre los pobres; su justicia permanece para siempre». El que le suple semilla al que siembra también le suplirá pan para que coma, aumentará los cultivos y hará que ustedes produzcan una abundante cosecha de justicia. Ustedes serán enriquecidos en todo sentido para que en toda ocasión puedan ser generosos, y para que por medio de nosotros la generosidad de ustedes resulte en acciones de gracias a Dios.(2 Corintios 9:9-11)

Dios da semilla al sembrador, ese es el recurso del granjero. Para poner la metáfora agrícola en términos espirituales, eso es todo el dinero que Dios nos da. El granjero participa en lo que recibe y hace pan con Él. Tiene que cuidarse a sí mismo y a su familia. Pero también hay una «reserva de semillas», y él tiene que decidir qué hacer con ella. ¿Seguirá construyendo graneros más grandes para contener toda su semilla? ¿O va a reinvertir la semilla en el suelo para que se multiplique?

Pablo escribe acerca de un incremento en la reserva de semilla para que la cosecha crezca. Y en el contexto de generosidad, este incremento es una “cosecha de justicia”.

¿Puedes ver el principio aquí? Dios quiere bendecir nuestras vidas espiritualmente, relacionalmente y materialmente— o, como Pablo dice, “en toda manera.” ¿Por qué? Para que podamos ser generosos “en toda ocasión”.

Él derrama Su bendición en nosotros para que nuestras necesidades puedan ser saciadas, pero también para que podamos reinvertir en otros. Así es como nuestro granero se multiplica y nuestra “cosecha de justicia” aumenta. Cada paso de fe es suplido con una mayor recompensa. El resultado es acción de gracias para Dios.

Esa es la sabiduría de Dios en la generosidad. Él guarda nuestros corazones de la avaricia y nos bendice cuando nosotros damos generosamente lo que tenemos.

Amén

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