Libérate de la Ansiedad: Día 1 – Rut 4: 13-17 – Abr 29

Booz, pues, tomó a Rut, y ella fue su mujer; y se llegó a ella, y Jehová le dio que concibiese y diese a luz un hijo.Y las mujeres decían a Noemí: Loado sea Jehová, que hizo que no te faltase hoy pariente, cuyo nombre será celebrado en Israel; el cual será restaurador de tu alma, y sustentará tu vejez; pues tu nuera, que te ama, lo ha dado a luz; y ella es de más valor para ti que siete hijos. Y tomando Noemí el hijo, lo puso en su regazo, y fue su aya. Y le dieron nombre las vecinas, diciendo: Le ha nacido un hijo a Noemí; y lo llamaron Obed. Este es padre de Isaí, padre de David.

Un Dios de abundancia

Al principio del libro de Rut, Noemí dijo que el Señor la había «afligido» y la había «hecho desdichada». Al final del libro, Dios no solo había restaurado a Rut por medio de su guardián redentor Booz, sino que también había provisto para Noemí. Esta es una hermosa restauración de su vida. Dios tomó el vacío y la amargura de Noemí (1.20-21) y lo reemplazó con abundancia y bendición a través de Rut, Booz y su hijo Obed.

La plenitud puede ser experimentada cuando la gente llega a conocer a Jesús y llega a ser parte de la iglesia. Pasan del vacío a la abundancia en Cristo. Booz le dio a Rut una sobreabundancia de comida para que se la llevara a Noemí, y Noemí inmediatamente bendijo a Booz por su bondad (2.14-20). Su vacío comenzó a convertirse en plenitud. Dios proveyó para Rut y su suegra por medio de Booz, y de la misma manera, él ha provisto para todas nuestras necesidades por medio de Cristo.

Jesús, mi Guardián Redentor, gracias por reemplazar mi vacío con abundancia. Si hay alguna parte de mi corazón que todavía estoy escondiendo de ti, por favor, muéstramela y ayúdame a entregártela. Amén.

Para más información, te invitamos a visitar nuestros enlaces:

MEDITACIÓN DIARIA