Lidiando con la Incertidumbre: Dia 5 – Éxodo 14:14 – Ago 10

Practica estar quieto 

Ustedes quédense quietos, que el Señor presentará batalla por ustedes. – Éxodo 14:14 

Justo después de que escaparon de Egipto, Moisés animó a los israelitas con esas palabras. Quizás entendió que nuestra reacción natural en momentos de incertidumbre es rebotar sin descanso entre la ansiedad y la desesperación. 

Los sentimientos de incertidumbre pueden provocar que la corteza prefrontal de tu cerebro se «apague»: afectando tu capacidad para resolver problemas, prestar atención y mantenerte flexible. Esto aumenta tus posibilidades de tener un comportamiento irracional y te hace más propenso a la ansiedad, la depresión y el estrés. 

Por eso es importante que fijes tu mente en lo que importa al centrar tu corazón en las verdades de Dios. La quietud es una disciplina que requiere una práctica constante y consciente, pero el acto de quietud agudiza nuestros sentidos y nos hace más conscientes de la presencia de Dios en nuestras circunstancias actuales.  

Entonces, ¿cómo practicas estar quieto? Una forma práctica es recorrer los 3 pasos de acción que se discutieron esta semana: 

Reconoce tus limitaciones

Dedica un par de minutos a prestar atención a lo que sientes y nombra esas emociones. Date permiso de no sentirte bien. Este proceso ayuda a romper el ciclo de pensamientos intrusivos y ansiosos, y ayuda a tu cerebro a comenzar a pensar en nuevas formas de manejar situaciones inciertas. 

Establece tus expectativas

¿Qué te está causando actualmente ansiedad o miedo? Visualiza poniendo esas preocupaciones en una caja y luego entrégale esa caja a Dios. Pídele que reemplace tus preocupaciones con recordatorios de sus promesas. (Es posible que debas repetir este proceso varias veces antes de sentirte listo para seguir adelante). 

Recoge las declaraciones de Dios

Dedica al menos 5 minutos a reflexionar sobre las promesas de Dios. Imagínate poniéndotelas como ropa y pídele a Dios que te muestre en cuáles quieres que te concentres ese día. (Algunos días, puede parecer que Dios tiene mucho que decir, y otros días, puede parecer que Dios está tranquilo. Ambos son fluctuaciones normales y naturales en las relaciones saludables). 

Independientemente de lo que enfrentes en las próximas semanas, recuerda que nada de lo que experimentes es incierto para Dios. Él estaba obrando en tu pasado, está aquí en tu presente y Él sostiene tu futuro. Aférrate a Sus promesas y confía en que Él es bueno.

Citas Bíblicas para estudiar:

Santiago 4:13-14
Salmos 46:9-11
Éxodo 14:14

Amén

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MEDITACIÓN DIARIA