LO QUE MÁS IMPORTA – Día 1 – Efesios 6:13 – Dic 27

¡Procura detenerte por un instante y observa a tu alrededor con atención! Descubrirás que hay gente cerca de ti que están heridos, que necesitan cuidado, que necesitan amor, que alguien se interese por ellos, aunque sea por un instante.  

Por extraño que te parezca en algunos momentos, la prosperidad puede llegar a ser más peligrosa que la adversidad. Cuando estamos en los tiempos buenos, cuando las cosas van bien, tendemos a pensar, «Me está yendo muy bien». «Nada me puede parar ¡Voy por más! En esos extraordinarios momentos damos por sentado que las cosas que acontecen en nuestras vidas siempre serán buenas; lamentablemente cuando los tiempos cambian y llegan los días grises que nos acontecen a todos, solo ahí empezamos por “alguna extraña razón” a enfocarnos un poquito más en otras personas y en lo que les está sucediendo; pareciera que la vida en oportunidades busca formas creativas para llamar nuestra atención.

Jesús contó una historia acerca de esto: «Había un hombre rico cuya tierra produjo una cosecha abundante. Se preguntó a sí mismo, «¿Qué haré, porque no tengo el espacio para almacenar mis bienes?». En otras palabras, Dios lo bendice tanto que él no sabe qué hacer con todas las bendiciones, entonces dijo,» Esto es lo que haré: ¡Derribaré mis graneros y me construiré unos grandísimos! Entonces me diré a mí mismo, ‘Tengo tantas cosas buenas almacenadas para mí- ¡Ahora descansa, come, bebe y alégrate!’. Pero Dios le dijo,»Tonto, esta noche reclamarán tu vida; y entonces, ¿A quién le pertenecerán todas tus cosas?». Así será con cualquiera que almacena tesoro para sí mismo, pero no es rico en lo que le importa a Dios.»

¡Qué interesante, Dios no está en contra de la riqueza o en hacer riqueza! Lo que realmente le importa a Dios es la condición de nuestro corazón en los tiempos de abundancia, el problema con el hombre de la historia de Jesús era su corazón, pues él solo pensaba en si mismo. En ningún momento se le ocurrió que tal vez Dios quería que compartirá con otros, parte de lo que Él le había dado, quizás con algún familiar necesitado o con el menos afortunado. 

¿Qué tal tú?

¿Has considerado que la navidad es un buen tiempo para planear intencionalmente tener algunas manifestaciones de amor, bondad, compasión y generosidad para con algunas personas que Dios ha puesto en tu camino?

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MEDITACIÓN DIARIA