LUPUS: Diagnóstico y Consejos..

El diagnóstico de lupus se basa en la presencia de las manifestaciones clínicas citadas en el artículo anterior. Algunos datos de laboratorio pueden ayudar en el diagnóstico, como es la anemia o la presencia de autoanticuerpos. Los hay de muchos tipos y también pueden estar presentes en gente sana, por lo que la presencia de estos autoanticuerpos tiene que acompañarse de la clínica para poder llegar al diagnóstico.

Hay una lista con 11 manifestaciones clínicas concretas que ayudan al diagnóstico del lupus. Se necesita la presencia de cuatro de esas once manifestaciones para poder establecer el diagnóstico.

Los criterios diagnósticos del lupus eritematoso sistémico son los siguientes:

  1. Eritema malar: es el enrojecimiento de las mejillas y en el puente de la nariz en “alas de mariposa”.
  2. Erupción discoide: son lesiones circulares con borde rojizo y sobreelevado que se localizan en cara, cuero cabelludo, dorso de las manos y pabellones auriculares.
  3. Fotosensibilidad: erupción cutánea a causa de una reacción exagerada a la luz solar.
  4. Úlceras orales: que son generalmente indoloras.
  5. Artritis no erosiva, es decir, inflamación de las articulaciones pero que no erosiona los huesos. La erosión de los huesos de las articulaciones ocurre en otras enfermedades como la artritis reumatoide.
  6. Serositis: es una inflamación de las membranas que recubren el pulmón (pleuritis) o el corazón (pericarditis).
  7. Trastorno renal: con excreción de proteínas en la orina, o de sustancias que indican daño renal.
  8. Trastorno neurológico: como convulsiones o psicosis.
  9. Trastorno hematológico: con anemia, leucopenia (disminución de glóbulos blancos) o trombopenia (disminución de las plaquetas).
  10. Trastorno inmunitario: con la producción de determinados autoanticuerpos llamados por ejemplo anti-ADN, anti SM o anticuerpos antifosfolípidos.
  11. Anticuerpos antinucleares: que es el anticuerpo que aparece con más frecuencia en el lupus eritematoso sistémico, de tal manera que si no aparecen es muy raro que los síntomas sean por un lupus. Sin embargo, no son anticuerpos específicos de lupus, por lo que también pueden aparecer en otras enfermedades, e incluso en gente sana.
Detección y tratamiento oportuno mejora calidad de vida de ...

Actualmente no existen fármacos con capacidad de curar el lupus, de forma que el tratamiento consistirá en reducir las crisis agudas y sus síntomas.

El tratamiento debe ser individualizado para cada paciente, en función del tipo y la gravedad de las manifestaciones clínicas; por ello, antes de comenzar con el tratamiento, hay que hacer una valoración de los órganos afectados y de la actividad de la enfermedad.

A nivel general debe recomendarse evitar la exposición a la radiación ultravioleta, así como los fármacos y las situaciones que pueden precipitar un nuevo brote, como los anticonceptivos orales, las infecciones, las intervenciones quirúrgicas, entre otros.

Manifestaciones leves del Lupus

En el tratamiento de las manifestaciones leves como son la artritis, los dolores articulares y musculares, la fiebre o el cansancio, son útiles los Antiinflamatorios no Esteroideos (AINES). Si estos no resultan eficaces se emplearán corticoides en dosis bajas. Para las manifestaciones cutáneas está indicada la hidroxicloroquina, que también es útil para el cansancio y la artritis. Los corticoides tópicos (aplicados en forma de pomada) son útiles en las lesiones cutáneas.

Manifestaciones graves del Lupus

En el caso de alteraciones neurológicas, renales, anemia y otras manifestaciones graves, es necesario el uso de corticoides en dosis altas. En muchas ocasiones es necesario añadir a los corticoides inmunosupresores como la ciclofosfamida o la ciclosporina.

El lupus es una enfermedad crónica de curso variable en la que existen desde formas que apenas modifican la supervivencia (formas poco agresivas), hasta formas que se desarrollan rápidamente y ponen en peligro la vida del paciente. Lo más frecuente es que se presente con un curso intermitente, con exacerbaciones y remisiones. A veces es difícil determinar si el paciente presenta una reactivación de la enfermedad, otra enfermedad sobreañadida, o una complicación del tratamiento.

Durante los últimos 20 años la supervivencia de los pacientes con lupus ha ido aumentado de forma lineal, gracias al diagnóstico más temprano y a los tratamientos empleados, por lo que actualmente la supervivencia es superior al 75% a los diez años del comienzo de los síntomas.

Los factores que más influyen en el pronóstico del lupus son la función renal, la presencia de anemia y la afectación del sistema nervioso central. De tal forma que las causas más frecuentes de muerte son las infecciones, el fallo renal y las lesiones neurológicas.

Consejos para pacientes con Lupus

Desde la Sociedad Española de Reumatología recuerdan que para mejorar el pronóstico y la calidad del paciente con lupus, es recomendable poner en práctica algunos consejos para controlar los efectos de esta enfermedad crónica. Para ello, es fundamental:

  • Prescindir de hábitos tan poco saludables como fumar –se ha relacionado el tabaco con las lesiones cutáneas y un incremento del riesgo cardiovascular isquémico– o el consumo excesivo de alcohol.
  • Controlar los factores de riesgo cardiovasculares (obesidad, colesterol alto, hipertensión), y llevar un buen control de la actividad inflamatoria del lupus. Diversas investigaciones apuntan que las personas con lupus tienen una mayor incidencia de eventos cardiovasculares, como ateroesclerosis precoz, que el resto de la población.
  • Mantener actualizado el calendario vacunal, ya que las personas con lupus son más propensas a ciertas infecciones, pero teniendo en cuenta que estos pacientes deben evitar las vacunas con virus vivos. 
  • Seguir una dieta equilibrada y realizar a diario ejercicio físico, siguiendo las recomendaciones de su reumatólogo, ya que le permitirá desde mejorar su autoestima, a tener efectos positivos en el sistema cardiovascular y a nivel óseo.
  • Si piensas quedarte embarazada, ten en cuenta que esta enfermedad puede afectar al curso de la gestación, causando un mayor número de complicaciones obstétricas y fetales. Pero una buena planificación del embarazo y su posterior control y monitorización pueden mejorar y mucho el proceso de la concepción. 
  • Protegerse del sol también es clave para estos pacientes, ya que las lesiones cutáneas pueden empeorar e incluso ser inducidas por la expocición solar, además, suelen padecer fotosensibilidad, y es un factor que ha sido relacionado con la presencia de fiebre y fatiga.
  • La adherencia al tratamiento es fundamental para que los pacientes eviten secuelas y puedan mantener bien controlada su enfermedad, algo que no siempre es sencillo debido a que estos paciente suelen tener que tomar mucha medicación de forma crónica y sus efectos secundarios pueden llevar en ocasiones a desistir o interrumpir los tratamientos, algo que debe evitarse y para lo que deben estar bien concienciados.

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