Matrimonios sin sexo: Algunos consejos que pueden ayudarte

La sexualidad tiene dos características importantes que pueden jugar a favor o en contra del deseo. Por un lado tiene mucho que ver con los hábitos y costumbres. Y por otra parte requiere de energía para poder disfrutarla.

Una pareja puede reducir la frecuencia sexual hasta paralizar el sexo y no darse cuenta de lo que está sucediendo. Hasta que es demasiado tarde. Las dificultades de comunicación hacen que la confusión, la dejadez, los problemas externos y el estrés nos vayan desanimando y perdamos terreno. Se trata de un proceso que pasa inadvertido y que dejamos que suceda por no comprender lo que pasa.

1. La sexualidad requiere energía

Al principio de cualquier relación de pareja la pasión sucede y viene fácil. Enamorarse es algo bonito pero transitorio. La novedad cede el paso a la familiaridad y pasamos de una etapa de noviazgo a la convivencia. No es lo mismo quedar el sábado por la noche para salir de fiesta que vernos a diario y haber pasado una mala noche sin dormir porque nuestro hijo ha tenido fiebre.

A las consultas de psicología o sexología, cada vez acuden más matrimonios sin sexo que asisten angustiados por no entender lo que les ha sucedido, temiendo incluso el final de la propia relación. Hoy en día se considera la sexualidad una parte importante para estar feliz en pareja. Si falla el sexo está ocurriendo algo grave y los fantasmas de una separación aparecen amenazantes.

Superada la fase inicial de enamoramiento y entusiasmo por la novedad, la sexualidad se puede ir enfriando. La pasión sexual no sucede sola y puede apagarse con el tiempo. Se trata de algo normal que debemos aceptar. Sería difícil vivir una relación de pareja donde sólo haya fiesta y ganas de estar juntos las 24 horas del día para hacer el amor todo el tiempo. Esto tiene más que ver con una buena fantasía sexual que con la realidad. Si somos realistas nos damos cuenta que el estilo de vida estresante, las preocupaciones y problemas propios del día a día nos restan energía. Y llegamos a casa agotados.

Matrimonios sin sexo, nuestro primer consejo es reservar un espacio para estar solos haciendo una actividad agradable juntos cada semana

La sexualidad requiere de energía y si no disponemos de ella la vamos a ir apartando a un segundo plano. O la vamos a posponer y eliminar de nuestra semana esperando que en las vacaciones nos vaya mejor. Y eso si hay vacaciones. Por tanto, nuestro primer consejo es reservar un espacio para estar solos haciendo una actividad agradable juntos cada semana. Apartar las preocupaciones y apagar el teléfono celular. Volver a conectar uno con el otro saliendo a cenar o ir a una sesión de cine. El objetivo es recuperar la sintonía en pareja y disponer de un espacio propio sin obligaciones que nos interrumpan. Sentirnos de nuevo sin mayor preocupación que disfrutar del momento. Si ya esto te parece difícil es señal de que existe una carencia grave en la base de la pareja. Y también es señal de que es algo absolutamente necesario.

2. Pasan los años y nos conocemos mejor

Parece que el paso de los años nos lleve a perder la pasión y que se apague la llama del deseo. Las parejas que llevan más de 5 años juntas comprueban que se producen cambios en todos los aspectos de sus vidas. Esto afecta también a la sexualidad. La convivencia desgasta pero también aporta profundidad y la pareja se consolida. Personalmente veo más ventajas que inconvenientes a la convivencia en pareja, incluso si llegan los hijos y crece la familia. Es verdad que sumamos problemas pero también somos más fuertes para enfrentarlos.

Cuando se comparte la vida en pareja atravesamos diferentes fases que nos ponen a prueba y que deberían fortalecernos. El sexo se hace más familiar en el mejor sentido de la palabra. Conocemos el cuerpo y el mapa erógeno del otro. Esto nos da seguridad a la hora de mantener relaciones sexuales y facilita compartir el placer y los juegos en intimidad. La confianza desarrollada con el tiempo es un factor de salud sexual importante. Facilita el conocimiento profundo de la sexualidad y la erótica en pareja. Se desarrollan rutinas sanas a la hora del encuentro sexual y hace más fácil que todo vaya bien y ambas personas se sientan satisfechas.

Por tanto es falso que la pasión tenga que perderse con el paso de los años. Una pareja de larga duración cuenta con la ventaja de la confianza, del amor y del conocimiento profundo del otro. Bazas importantes para la estabilidad y el disfrute compartido. Valorarlo y conservarlo es una actitud inteligente y garantía de que las cosas vayan mejor. Pero ¿Cómo lograrlo?

3. Matrimonios sin sexo: cambiar y renovar para estimular

La novedad se pierde con el tiempo y la pareja debería dedicar un poco de ilusión y creatividad para mantener y mejorar la calidad de la sexualidad en pareja. El cerebro humano necesita dos ingredientes para funcionar bien: rutinas y novedades. Esto puede parecer una contradicción pero es exactamente cómo funcionamos las personas. Por un lado somos animales de costumbres, nos da seguridad y nos hace sentir bien que las cosas sean estables. Por otra parte necesitamos introducir novedades que no contradigan lo que somos y lo que tenemos. Y que aporten  frescura y aire nuevo que enriquezca nuestra vida. Se trata de un equilibrio que hay que tener en cuenta y cuidar para que la sexualidad en pareja no se marchite.

Muchas parejas intentan innovar y hacer algo diferente para recuperar la pasión. Esto es muy buena idea: cambiar el entorno y asumir una actitud positiva y abierta a las propuestas del otro. Hacer una escapada de fin de semana con una noche fuera de casa es una idea práctica y correcta. Alejarse de lo conocido y dejarse llevar cuando tu pareja te propone algo nuevo. Puede no apetecerte en principio pero debes abrir tu mente y reconocer que para lograr resultados hace falta un pequeño esfuerzo. Actitud positiva y divertida en la medida de wlo posible.

El cerebro humano necesita dos ingredientes para funcionar bien: rutinas y novedades. Y la sexualidad también

La sexualidad es disfrutar. Se activa cuando nos sentimos tranquilos y sin asuntos pendientes en la cabeza. Si dispones de poco tiempo libre les proponesmos que hagan una cita como cuando eran novios. Ahora que funcionamos con la agenda para que no se nos olviden las obligaciones, propongo la idea de agendar también el tiempo libre y el esparcimiento. Dale este uso práctico a la agenda de tu móvil. Al igual que necesitas quedar con tiempo entre semana para ir a ver una película juntos el sábado, puedes agendar tu cita para dar un paseo o disfrutar de una cena solos dejando a los niños con la niñera. Funciona.

Es muestra de inteligencia cuidar la propia intimidad en pareja y reconocer que la sexualidad necesita de ciertas condiciones para funcionar mejor. Y romper la idea equivocada de que lo personal se mantiene solo. Priorizar los espacios de calidad en pareja es señal de inteligencia. Reorganiza tu ocio y tiempo libre desde esta nueva actitud. Verás que las cosas empiezan a mejorar.

4. Dos sexualidades y dos erotismos

La pareja está formada por dos personas. En las parejas heterosexuales, mujeres y hombres parecen no terminar de entenderse. Más mujeres viven su sexualidad enfocada en la relación de pareja. Se masturban bastante menos por sí solas y se activan sexualmente cuando suceden las condiciones de afecto, tranquilidad y sintonía emocional que precisan. Más hombres viven la sexualidad como un impulso más físico y se masturban con frecuencia vaya mejor o peor en el sexo de pareja. Esto es un hecho que suele llevar a confusiones y malentendidos.

Los matrimonios sin sexo que la persona más activa también ha ido perdiendo entusiasmo y llegado a un bloqueo. Hay una idea errónea que dice que masturbarse es una práctica egoísta si tienes pareja. Otra idea falsa que hace mucho daño es creer que masturbarse es perder energía porque no dispones de ella para compartirla juntos después.

Es un error que una persona deje de masturbarse para “ahorrar” energía sexual para estar en pareja. El sexo se parece mucho a practicar un deporte. Si no entrenas durante un mes porque tienes un marathón muy importante y quieres ahorrar energía te va a suceder que las cosas irán a peor.

Es absurdo limitar tu autoerotismo por esta causa. La sexualidad humana tiene mucho que ver con los hábitos y costumbres y este error es frecuente. Una persona piensa que no quiere ser egoísta y deja de masturbarse por ello. Se trata de todo lo contrario: si tienes energía sexual es bueno que la expreses para llevarla después a tu relación de pareja.

Para retomar el sexo en pareja deberíamos hablar con honestidad de lo que sucede. Qué cosas echamos en falta y dedicar más espacio y tiempo al reencuentro erótico y sexual. Sobre todo diálogo y comunicación.

Anotar en un papel qué cosas favorecen el deseo sexual y cuáles lo estropean. Y compartirlo con tu pareja

Es buena idea anotar en un papel qué cosas favorecen el deseo sexual y cuáles lo estropean. Realizando esta investigación, una psicóloga nos cuenta que a su consulta llegó una pareja hace poco donde la mujer no soportaba el mal aliento de su marido y no se lo decía por no herirlo y eso le cortaba el rollo. Cuidar la higiene, estar en armonía emocional, dialogar, prestarse atención e incluir alguna novedad pueden ser muy buenas ideas.

Cuando una persona quiere sexo y la otra no hay que hacerse algunas preguntas. Por ejemplo si ambos estamos hablando de lo mismo. Muchas mujeres no quieren sexo mecánico, rápido, directo al coito y que termina en minutos. Se frustran mucho y desearían tener relaciones sexuales de otra manera. Cuando una persona dice que no quiere sexo es porque existe algún problema o lo ha habido y está sin solucionar. O sin dialogar.

5. Adaptarse a los cambios que se dan con la edad

La sexualidad necesita energía disponible para activarse. Muchas parejas, sobre todo con hijos pequeños, llegan agotadas al fin de semana y eso es lo peor que existe para la libido. El estrés, el agotamiento y las exigencias de la vida moderna nos llevan a un cansancio tremendo y el sexo requiere de ciertas condiciones para activarse.

También es verdad que la sexualidad va cambiando con la edad y que con los años la pareja se adapta a ello. Más parejas maduritas reconocen que la frecuencia sexual ha bajado pero que la calidad de los encuentros ha aumentado. Dedicarle tiempo y una actitud lúdica y erótica facilita que cada pareja encuentre su punto ideal.

Siempre hay alternativas y nunca hay que darse por vencido. Somos personas sexuadas y la sexualidad forma parte de la persona y de la vida.

Un conflicto frecuente es la diferente frecuencia sexual que cada cual necesita. Aceptar que hacer el amor es cosa de dos (penetración) pero podemos hacer otras cosas para satisfacer a ambos como la masturbación en pareja. Buscar juntos el equilibrio es un reto que debemos alcanzar.

Romper la idea que las relaciones sexuales tienen que acabar siempre con la penetración puede ayudar mucho a recuperar el deseo sexual. Muchas personas no quieren empezar porque hay que terminar siempre de la misma manera y puede no apetecer en ese momento. Las obligaciones matan el deseo.

6. Acudir a un especialista en Sexología

Por supuesto siempre se puede consultar con el especialista en Sexología cuando estas situaciones se viven con sufrimiento y frustración. Hay poca información sexual sobre los cambios de la sexualidad con la edad y muchas mujeres y hombres se bloquean al no comprender qué les está sucediendo.

Es importante decidir darle un espacio en nuestra vida. Por ejemplo una mañana juntos o una tarde del fin de semana. No hay que olvidar que el deseo sexual surge cuando se dan ciertas condiciones que sólo cada persona conoce.

No es verdad que el sexo termine con la edad o que las parejas que llevan años juntos tengan que desanimarse. Llevar juntos un tiempo debería ser una gran ventaja en todos los sentidos: más confianza y conocimiento mutuo, mejor adaptación del uno al otro y, sobre todo, un amor más profundo que ayudará a solucionar los problemas que puedan suceder en la vida.

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