No estás Solo, tienes a Dios: Día 2 – Romanos 8:14 – Jun 14

Mi Amigo, El Espíritu Santo

¿Cuáles son las cualidades para tener un amigo?

Los amigos se cuidan, se hablan, conviven, se quieren, y dependiendo de la conexión que tengan, dan su vida el uno por el otro. Pero para eso, hay un factor clave a dedicar, que es nuestro tiempo, y dependiendo de eso, desarrollaremos un mayor vínculo y relación con el amigo.

En otras ocasiones nos sentimos solos por la falta del amigo correcto. No disfrutamos de él, porque no le dedicamos tiempo. No hablamos con él, ni lo tomamos en cuenta. Queremos personas físicas, llenas de errores, que compartir con un ser supremo que es perfecto en todo. ¡Que irónico!

Aprendí a conocer al Espíritu Santo de Dios cuando él era lo único que me quedaba. No quería hablar con nadie más. Antes era muy suelta contando mis problemas, mis metas, lo que deseaba hacer, la forma en que quería desarrollarlo. Decía todo de mí a todos sin filtro alguno, y empezaron los daños hacia mi persona. Me lanzaba flechas a mí misma sin darme cuenta, y al final, la única que resultaba herida era yo. Entonces empecé a hablar con el Espíritu Santo, el único que conoce TODO de mí, aun sin que yo se lo diga. Le cuento mis penas, mis enojos, las causas de mi alegría, mis proyectos, y he hecho no solo una amistad, sino una dependencia de él.

No me veo sin el Espíritu Santo de Dios que me acompaña todos los días de mi vida.

¿Cómo cultivar una amistad con el Espíritu Santo de Dios?

1- Háblale, sin miedo. Dale la bienvenida a tu círculo íntimo de amistad. Date a conocer aun lo más vergonzoso de ti. Permite que el tenga acceso. Cuéntale lo que sientes, lo que necesitas, lo que crees, tus miedos, tus anhelos. Plantéate y mira a algo más allá con él.

2- No lo eches a un lado. No digas «solo estoy» si lo tienes a él, no dejes pasar un día sin hablarle. Procura también conocerlo a él; usa la Palabra de Dios.

3- Si lo hieres, dile que te perdones. Algo importante es que el Espíritu Santo de Dios es SANTO. Al ser santo, no cohabita ni le agrada las cosas que no están correctas. Y es por eso que cuando tenemos ese sentir de que no estamos haciendo las cosas de la manera en que debemos hacerlas, el Espíritu Santo que mora en nosotros se siente triste, y debemos de venir en arrepentimiento, sumisión y pidiéndole perdón, porque realmente nos interesa mantener una amistad con él y debemos de ser sumisos para que todo lazo de relación con él se haga más fuerte.

Citas Bíblicas para estudiar:

Romanos 5:5
1 Corintios 3:16
Romanos 8:14
Efesios 4:3

Amén

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MEDITACIÓN DIARIA