No estás Solo, tienes a Dios: Día 5 – Salmos 56:4 – Jun 17

¿Qué estás haciendo con lo que estás sintiendo?

Este es nuestro último día, considerando que es uno de los últimos puntos, no significa que sea el menos importante. Tomando esto en cuenta, llevo dos días esperando las indicaciones correctas para escribir este punto, y con ayuda del Espíritu Santo, necesitaré varias cosas de ti:

1-Toma nota.

2-Lee con concentración.

3-Presta atención.

4-Escudriña y analiza los diferentes versículos que citaremos el día de hoy.

¿Qué estás haciendo con lo que estás sintiendo?

El tema principal por el cual fue escrito este Plan fue porque hay personas que aun siendo cristianos y teniendo conocimiento de la Palabra en ocasiones tienen ese sentimiento de soledad, pero quiero que sepan que hay otras cosas que sentimos que no solo es soledad y que no es de total agrado del Señor. Dios no quiere que nos sintamos desvalorizados; pues él tomó su tiempo para crearnos y decir que fuimos formados por Dios. Creo que tiene demasiado valor. Por otro lado, Él también mandó a su hijo a morir para el perdón de nuestros pecados, que es el acto de amor más grande que se puede experimentar.

No deberíamos sentirnos solos puesto que él dejó al Espíritu Santo, y él es quien nos acompaña y nos guía si nosotros se lo permitimos. No deberíamos estar tristes todo el tiempo, porque en Cristo Jesús hay plenitud de gozo. No deberíamos sentirnos como que andamos en la vida sin propósito, porque todos fuimos creados por un propósito. Entonces, ¿qué estamos sintiendo y por qué?

Los sentimientos pueden definirse como el estado de ánimo o disposición emocional hacia una cosa, un hecho o una persona.

Estos estados varían y tienen que ver con lo que vemos, escuchamos o decimos. De aquí sale nuestros sentimientos, así que analicemos bien de qué nos estamos llenando, qué pasa a nuestra mente y se vuelve cautivo en nuestro corazón.

Antes de conocer de Cristo todo lo que sentía se lo comentaba a las demás personas como forma de desahogo, y de verdad esto terminaba haciéndome más daño de lo que me podía imaginar, porque no creaba una solución, sino una distorsión de información cuando se iba vociferando. Una vez conocí de Cristo entendí la importancia de hacer lo correcto con lo que estoy sintiendo.

Poner todos mis sentimientos en las manos de Dios

Empecé a contarle todo a Dios, y a pedirle que lo que no le agradaba a él, lo eliminara de mi mente, de mi alma y de mi corazón. Esto me ha llenado de paz que sobrepasa el entendimiento humano. Quizás otras personas me mal entendían, a otros no les interesaban, y otros no querían ni quieren el bien común, ni para mí ni para ti. Entonces Cristo vino a mi encuentro y ahora viene a ti, diciéndote que pongas todos tus sentimientos en sus manos. No le escondas nada, ni lo hagas sin conocimiento de causa. Entregarle tus sentimientos a Dios es saber que, aunque queramos algo, él nos dará aquello que nos conviene, no acorde a nuestros deseos, sino conforme a su voluntad y propósito en nuestras vidas.

Citas Bíblicas para estudiar:

Proverbios 16:3-5
Jeremías 17:7-8
Proverbios 3:5-6
1 Juan 5:14
Salmos 56:4

Amén

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