Ora en Tiempo: Día 3 – Salmos 23:6 – Oct 22

El ser humano no puede darse el lujo de jactarse del día de mañana, porque no sabe lo que el día le traerá (Proverbios 27:1). Me encanta aquella frase que dice: “No lo sé todo, pero conozco a Alguien que sí lo sabe todo”. Y Aquel que todo lo sabe, dice: “Crean que ya han recibido” (Marcos 11:24). Sucede que para el Señor un día es como mil años, y mil años como un día (2 Pedro 3:8). Es decir, el tiempo (pasado, presente y futuro) converge en Su Persona. Si yo te dijera que eso que te produce dolor de cabeza fue resuelto, ¿aun así estarías ansioso? En su lugar, ¿no darías un suspiro de alivio?. Pues así funciona esto. Pero lo bueno es que no soy yo ni un tercero el que te dice esto, sino el mismo Señor Jesús.

​Dios ya cumplió su parte. Ahora es tu tarea creer que ya lo has recibido. Estudios realizados por científicos revelan que el cerebro no distingue la imaginación con la realidad. Es decir, el cerebro reacciona ante lo irreal como un hecho real. Por ejemplo, ante la grata sensación que tiene un estudiante que imagina que aprobó el examen, o un ama de casa que ha comprado la casa de sus sueños, el cerebro reacciona como si la aprobación o la compra ha sido ya un hecho. Por tanto, debemos cambiar la información que hemos impuesto en el cerebro con la palabra de Dios, y llenarlo de fe. En lugar de decir: “Estoy nervioso, no sé qué sucederá”, debes pensar de la siguiente manera: “Por cuanto Dios me dice en su palabra que la bondad y el amor me seguirán todos los días de mi vida, el Señor recompensará el esfuerzo de mis manos y todo me saldrá bien” (Salmo 23:6; Deuteronomio 28:8; Josué 1:8).

Por tanto, una vez que el Espíritu Santo te de convicción de que ya pasó, entonces, confiesa en tiempo pasado. Di conmigo: “ya estoy sano”, “este problema ha sido solucionado”, “mis sueños ya son una realidad”, porque todo ha acontecido en la dimensión espiritual. En mi vida personal, luego de hacer una oración en formato de petición, no dejo de pasar a la siguiente fase la cual consiste en dar gracias al Señor por lo que hizo. “Señor, gracias por Tu sanidad”, “gloria te damos porque Tú has solucionado este problema”, “agradecemos por este sueño que ya es una realidad”. Es ahí cuando toda sensación de angustia desaparece, ¡y emana una euforia de gloria! “Venid, ved las obras de Jehová” (Salmo 46:8). Esto no lo debemos hacer porque queramos que así sea, ni porque sea por nuestra conveniencia, sino porque así lo establece la palabra del Señor, quien dijo: “Y lo obtendrá” (Marcos 11:23), “Y lo obtendrán” (Marcos 11:24).

Citas Bíblicas para estudiar:

Marcos 11:24
Marcos 11:20
Marcos 11:22-23
Salmos 23:6
Salmo 46:8
Deuteronomio 28:8
Josué 1:8
Marcos 11:24
2 Pedro 3:8
Proverbios 27:1

Amén

Para más información, te invitamos a visitar nuestros enlaces:

MEDITACIÓN DIARIA