Ora en Tiempo: Día 4 – Mateo 5:18 – Oct 27

El Espíritu y la letra

En el Sermón de la Montaña, Jesús dice a sus discípulos que buscar la justicia con misericordia es la esencia de su Reino. Además, instruye a sus discípulos para que superen la justicia de los escribas y fariseos, y vivan de acuerdo con las normas del Reino.

Los fariseos eran meticulosos seguidores de las reglas. Se esforzaban por cumplir la Ley. Guardaban los días de ayuno, procuraban mantenerse puros, tenían cuidado de lavar sus platos e incluso diezmaban sus especias.

Pero al enfocarse excesivamente en la letra de la Ley, como lo hacían los fariseos, no se tiene en cuenta la profunda verdad sobre la forma en que nuestras motivaciones y perspectivas moldean nuestras actitudes y acciones hacia los demás. No son sólo nuestras acciones las que importan, sino el móvil que hay detrás de ellas.

La justicia del Reino fluye de un corazón de misericordia hacia los demás. Se trata principalmente de nuestra perspectiva interior (nuestro cumplimiento del espíritu de la Ley) más que de lo que hacemos cuando sabemos que nos están observando (cumpliendo simplemente la letra de la Ley).

Jesús resaltó la importancia de un corazón misericordioso en su enseñanza sobre cómo percibimos el adulterio, los juramentos (hacer promesas), el divorcio y nuestro juicio de unos a otros. La ira con un hermano es la raíz de la violación de la rectitud (armonía social). La ira es la causa; el asesinato es el efecto.

El cumplimiento de la Ley y los Profetas, la Ley que Jesús vino a encarnar y cumplir, era una ley de amor. Brota del funcionamiento interno del corazón.

Si queremos encarnar la misericordia y la justicia, un buen punto de partida es abandonar nuestra conversación interior, esa que se enfoca en: «¿Qué piensan de mí?» y «¿cómo me ven los demás?». Y, en su lugar, piensa en lo que puedes hacer para animar a los demás, para motivarlos hacia una vida más fructífera.

Eso es lo que hizo Jesús. No trataba de estar a la altura de las expectativas de sus discípulos. De hecho, ellos estaban asombrados por la autoridad con la que enseñaba. Pero Jesús buscaba llevarlos a un plano superior de vida para que pudieran ser bendecidos, realizados en la vida.

Jesús, ayúdanos a apartar la vista de nosotros mismos y a practicar la misericordia con los demás.

Citas Bíblicas para estudiar:

Mateo 5:17-18

Amén

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