Piensa Bien, Vive Bien: Día 6 – 2 Timoteo 1:9 – Oct 9

Piensa y vive al nivel de tu llamado y tu propósito

¿Cómo sé que Dios me llamó? 

Esta es una pregunta que muchos de nosotros seguramente nos hemos hecho alguna vez. 

La Biblia dice que Dios nos salvó y nos llamó. Puedes pensarlo como un combo, como una hamburguesa con papas que, si no vinieran juntas, no tendrían sentido. 

En el momento en el que recibimos la salvación, recibimos también nuestro llamado. ¿Cómo puedes pensar en la posibilidad de que Dios te salve sin haberte llamado? ¿Acaso Dios hace las cosas incompletas? ¡Claro que no! 

Justamente porque somos llamados a vivir una vida santa, es que debemos pensar y vivir al nivel de nuestro propósito. En cuanto a mí, he decidido aplicar este principio a mi vida, y por eso tengo especial cuidado en situaciones en las que sé que mi naturaleza pecaminosa podría llevarme a cometer errores. 

Si me permitieras darte un consejo, te diría que no te posiciones en un lugar en el cual la tentación puede entrar a tu vida. No permitas que tus ojos vean cosas que no deben ver, cosas que pueden llevarte a pensar de forma incorrecta. 

Porque pensar erróneamente te llevará a actuar de la misma manera, y eso no solamente podrá afectarte a ti, sino a todo tu entorno y a las personas que confían en ti. Es importante tomar en serio el llamado, la responsabilidad y el privilegio de servir que Dios nos ha dado. 

No te posiciones para perder, creyendo que la tentación no podrá entrar en tu vida.

Espero que cada decisión que tomes sea conforme a los pensamientos sobre tu llamado y tu propósito. Permite que suceda una metamorfosis en tu mente. Puede que comiences de manera pequeña, pero a medida que la palabra de Dios renueve tu mente, romperás la cáscara que te limita y extenderás tus alas para volar hacia lo que Dios preparó para ti. 

¿Quieres cambiar a tu familia? Cambia primero tu forma de pensar. Empieza por pensar bien acerca de ellos y deja que Dios haga el resto. 

¿Quieres cambiar a tu país? Cambia primero tu mente. Deja de pensar como latino, piensa como hijo de Dios. 

Empieza a creer que la bondad y el amor de Dios te seguirán todos los días de tu vida. No estás en este mundo simplemente para agotar el aire. Dios te salvó, te llamó y quiere levantar el nivel de tu vida. ¡Pero todo empieza con la renovación de tu mente! Así que, piensa bien, vive bien.

Citas Bíblicas para estudiar:

2 Timoteo 1:9

Amén

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MEDITACIÓN DIARIA