¿Por qué la Pascua?: Día 4 – Gálatas 5:22-23 – Abr 9

¿Libertad de que?

Jesús ya no está físicamente en la tierra, pero no nos ha dejado solos. Mandó a Su Espíritu Santo a que esté con nosotros. Cuando Su Espíritu viene a habitar en nosotros, nos da nueva libertad.

Libertad para conocer a Dios

Las cosas que hacemos mal causan una barrera entre Dios y nosotros: ‘tus iniquidades te han separado de tu Dios’ (Isaías 59:2). Cuando Jesús murió en la cruz, removió la barrera que existía entre nosotros y Dios. Como resultado, Él ha hecho posible que tengamos una relación con nuestro Creador. Nos hacemos Sus hijos e hijas. El Espíritu nos asegura de esta relación, y nos ayuda a conocer a Dios mejor. Él nos ayuda a orar y a entender la Palabra de Dios (La Biblia).

Libertad para amar

«Nosotros amamos porque él nos amó primero» (1 Juan 4:19). Cuando vemos la cruz, entendemos el amor que Dios tiene hacia nosotros. Cuando el Espíritu de Dios viene a habitar en nosotros, experimentamos ese amor. Y en eso, recibimos un nuevo amor para con Dios y hacia los demás. Somos liberados a vivir una vida de amor: una vida centrada en amar y servir a Jesús y amar y servir a otros en vez de una vida centrada en nosotros mismos.

Libertad para cambiar

La gente a veces dice, «Eres lo que eres. No puedes cambiar». La buena noticia es que con la ayuda del Espíritu, podemos cambiar. El Espíritu Santo nos da la libertad para vivir la clase de vida que dentro de nosotros siempre hemos querido vivir. San Pablo nos dice que el fruto del Espíritu es «amor, alegria, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio» (Gálatas 5:22-23). Cuando le pedimos al Espíritu de Dios que venga y habite en nosotros, estas características maravillosas empiezan a crecer en nuestras vidas.

Citas Bíblicas para estudiar:

Isaías 59:2
1 Juan 4:19
Gálatas 5:22-23

Amén

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