¿Por qué Sufro?: Día 3 – Gálatas 2:20 – May 28

«Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí»

Sufro de aburrimiento

Estimado amigo o amiga, el aburrimiento es una sensación de fastidio cuando se pierde el interés por algo que estamos haciendo, muchas veces sucede cuando realizamos algún trabajo en forma rutinaria y casi automática. También nos aburrimos cuando no tenemos nada específico que hacer y podemos fácilmente caer en soluciones rápidas que terminan siendo un problema en la vida. Todos conocemos gente que al sentirse desmotivada y aburrida decide comer en exceso, o beber, o buscar alguna diversión perjudicial.

Por lo general, he visto que cuando una persona se aburre frecuentemente, esto está acompañado de una baja autoestima o problemas de relación, etc. Si este es el caso, evalúa tu propia vida a la luz de la Palabra de Dios y trabaja en la solución del problema que te está llevando a una vida desmotivada y aburrida.

Cada persona debe ir encontrando su propio camino para vencer el aburrimiento, pero a medida de ejemplo quisiera darte algunos consejos que me ayudaron en lo personal, y ayudaron a mucha gente que conozco.

  • Leer

Te recomiendo que elijas un buen libro por mes, y pongas el objetivo de leerlo completo durante ese mes. Puede ser un libro en papel al estilo tradicional o un libro electrónico. Elige libros sobre temas que puedan extender y ampliar tu mente, tu personalidad, tus conocimientos, tu manera de mirar al mundo.

  • Aprender algo nuevo

Este es un plan de desarrollo personal, así que comienza a aprender aspectos nuevos de la vida que hasta ahora no has tocado. Hay temas que cada uno de nosotros ambiciona poder conocer, cosas que siempre has querido investigar y el aburrimiento lo ha frenado. Empieza por cosas simples que te ayuden a superarte cada día un poco más.

  • Pensar en los demás

Haz planes a favor de otras personas. Por ejemplo, ayuda a alguna viuda o algún huérfano que conozcas. Haz también planes para ayudar económicamente a alguna persona que lo necesite.

Y si tú ya has satisfecho tus necesidades espirituales, prepara un simple plan para ayudar a otros a tener un encuentro con Cristo.

Estimado amigo o amiga, dice el sabio Salomón en Proverbios 4: “Por sobre todo, guarda tus sentimientos, porque ellos influyen en la totalidad de tu vida”. San Pablo dice en Gálatas capítulo 2: “Cristo vive en mí” y en Filipenses capítulo 1 dice: “Para mí el vivir es servir a Cristo y el morir es ganancia”. 

Si Cristo vive en tu corazón, y para ti el vivir es servir a Cristo y vives para los demás, nunca podrás aburrirte.

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MEDITACIÓN DIARIA