¿Qué significa seguir a Jesús?: Día 2 – Juan 3:30 – Sep 3

Más de Él, Menos de Mí

Si mi vida esta rendida a Dios, todo esta bien. No me permitas tomarla de vuelta, ¡como si estuviera en peligro en Su mano y a salvo en la mía! — Elisabeth Elliot 

Rendirse

Este es un mundo que mucho ven bajo una luz negativa. Una rendición ocurre cuando una persona o grupo ha sido vencido. Si bien esa es una verdadera definición, hay más. Rendirse también significa “ceder por completo o aceptar renunciar especialmente a favor de otro”. 

Cuando nos rendimos a Jesús, tenemos la capacidad de aceptar renunciar a favor de Su propósito. Podemos elegir ser parte de su plan eterno. Jeremías 29:11 dice que sus planes no son perjudiciales, sino buenos, traen esperanza y un futuro prometedor. 

Pero a menudo nos aferramos a nuestra agenda mientras intentamos seguir a Jesús. No queremos rendirnos porque estamos convencidos de que nuestra visión y sabiduría limitadas exceden la estrategia ilimitada e infalible de Dios. Nuestra entrega total a Jesús generalmente se reduce a una pregunta:

¿Cuánto se requerirá de mí?

Y la respuesta es simple. Todo.

En Marcos 8:34-35, leemos que si queremos ser discípulos de Jesús y seguirlo, tenemos que negarnos a nosotros mismos y tomar nuestra cruz. La palabra griega para negar en Marcos, capítulo 8 es aparneomai, y significa “olvidarse de uno mismo y perder de vista sus intereses.”  Estos dos versos se resumen en: negarse y morir a sí mismo. 

Rendirse a Jesús significa dejar de lado nuestros apetitos egoístas y permitirle que viva a través de nosotros. Significa elegir confiar en su plan impecable incluso cuando no podemos verle el sentido. Es creer que nuestra alegría eterna es más apremiante que cualquier placer momentáneo. 

Pero hay otra pregunta que no hacemos, pero que deberíamos. ¿Con qué se llena una vida entregada a Jesús? La respuesta es la misma. Todo. 

Cada bendición espiritual de Dios es lo que obtenemos cuando dejamos de esforzarnos por cumplir nuestros planes humanos en la tierra. Sí, los problemas seguirán llegando a nuestra puerta. Las cargas aún saltarán sobre nuestros hombros. Las dificultades aún tropezarán frente a nosotros. Pero a pesar de todo, lo conseguimos…

Su paz es insondable.
Su alegría es indescriptible.
Su libertad que es inexplicable.
Su amor es exorbitante.
Su misericordia es generosa.
Su gracia inmerecida.
Su presencia es reconfortante.
Su sabiduría es alentadora. 

Todo esto porque confiamos en el plan del Dios del universo en lugar del nuestro. 

Entonces, si queremos saber cómo seguir a Jesús, solo tenemos que preguntar quién nos está guiando. O Jesús está liderando o nosotros estamos. O elegimos a Jesús o nos elegimos a nosotros mismos. No es complicado descifrar; simplemente no es fácil de lograr. Seguir a Jesús significa más de Él, menos de nosotros.

Para reflexionar

  • Piensa en tu vida. ¿La estás trazando por tu cuenta o estás buscando a Dios en todo? Piensa en esto mientras pasas el día. 

Citas Bíblicas para estudiar:

Jeremías 29:11
Marcos 8:34-35
Juan 3:30

Amén

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