Renuévese – 2 Corintios 4:8-9 – Nov 29

…que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos…

Todos nosotros nos decepcionamos cuando tenemos un plan que falla, una esperanza que no se materializa, un objetivo que no es alcanzado. Cuando suceden cosas como estas, experimentamos decepción por un cierto periodo de tiempo, uno que pude llevarnos a la depresión si no se maneja de la forma adecuada.

Ahí es cuando tenemos que tomar la decisión de adaptarnos y ajustarnos, tomar un nuevo enfoque, simplemente seguir a pesar de lo que sintamos. Ahí es cuando tenemos que recordar que tenemos al Altísimo morando dentro de nosotros, para que sin importar lo que pueda pasar para frustrarnos o el tiempo que tomen nuestros sueños y objetivos en volverse una realidad, no vamos a rendirnos o renunciar por nuestras emociones.

Ahí es cuando tenemos que recordar lo que Dios una vez me dijo en solo un momento: «¡Cuando te sientas decepcionado, siempre puedes tomar la decisión de renovarte!».

A menudo la decepción lleva a hacernos sentir desanimados, que es incluso más que «desalentador». Qué decepcionante y desmotivante es ver destruidas las cosas que amamos por otros sin sentido o, incluso peor, por nuestra propia irresponsabilidad o fracaso.

A pesar de cómo haya sucedido o de quién sea el responsable, es difícil continuar cuando todo en lo que hemos confiado se derrumba alrededor de nosotros. Ahí es cuando nosotros que tenemos adentro el poder creativo del Espíritu Santo podamos recibir una nueva visión, una nueva dirección y un nuevo objetivo para ayudarnos a vencer la influencia descendente de la decepción, desmotivación y destrucción.

Del libro «New Day, New You» de Joyce Meyer.

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