Rindiéndome y asombrándome en esta Navidad – Lucas 2:14 – Dic 26

!Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!

Este no sería probablemente el mejor comienzo para una gran historia. A Dios le gusta la sencillez, hasta tal punto que aparece en la historia del hombre de forma humilde.

El hombre tiende a engrandecer su historia, pero Dios nos enseña que nosotros hemos de ser realistas, pisar el suelo y reconocer la grandeza de lo que Dios hace y puede hacer en nuestras vidas.

Lucas 2:10-14 (RV2020) Pero el ángel les dijo: «No temáis, porque yo os doy nuevas de gran gozo y que lo será para todo el pueblo: os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es el Cristo. Esto os servirá de señal: hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre. Repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales que alababan a Dios y decían:  —¡Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz entre los hombres que gozan de su buena voluntad!«

El nacimiento de Jesús es una invitación a gozar de la buena voluntad de Dios. Sencilla, humilde en apariencia pero sublime y única. Nosotros no podemos olvidar qué y quién es realmente el protagonista. En esta sociedad hedonista en la que vivimos donde priman mis sensaciones y mi bienestar, la sencillez del Evangelio nos proclama que todo reside en la buena voluntad de Dios. Todo un reto hoy y siempre para el hombre. 

Que este nuevo tiempo de navidad sea un tiempo propicio para la reflexión y nos sirva para centrarnos en lo que realmente es necesario. Esto es, en ocuparnos en las cosas del Padre, que en definitiva es el protagonista de toda nuestra historia.

Oración:

Gracias Señor por tu carácter y tu manera de acercarte al hombre. Contemplando a Jesús entendemos cuál debe ser el centro de todo nuestro querer y hacer. Ayúdanos una vez más a vivir nuestra historia, reconociéndote a Tí como el auténtico protagonista.

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MEDITACIÓN DIARIA