SALUD SEXUAL: ¿Qué es el Cólico Menstrual?

La menstruación es el sangrado vaginal normal que se produce como parte del ciclo menstrual, aunque cuando este periodo pasa a ser doloroso se conoce como dismenorrea, que es el término médico para definir los cólicos menstruales o el dolor que muchas mujeres experimentan antes de su periodo.

Los cólicos menstruales son dolores en las zonas del vientre y la pelvis que son experimentados por una mujer como consecuencia de su período menstrual. Los cólicos menstruales pueden variar de leves a muy graves. Los dolores menstruales leves pueden ser apenas perceptibles y de corta duración que a veces se siente como una sensación de pesadez en el vientre. Los calambres menstruales severos pueden ser tan dolorosos que interfieren con las actividades normales de una mujer durante varios días.

Los cólicos menstruales de algún grado afectan a más de un estimado de 50 % de las mujeres y, entre ellas, hasta un 15 % describiría sus dolores menstruales como graves. En encuestas entre las adolescentes se muestra que más del 90% de las chicas tiene calambres menstruales.

¿Qué causa los cólicos menstruales?

Cada mes, el revestimiento interno del útero (el endometrio) se prepara para un posible embarazo. Después de la ovulación, cuando el óvulo no es fecundado por un espermatozoide, no dará lugar al embarazo y ya no es necesario el revestimiento actual del útero. Los estrógenos de la mujer y los niveles de la hormona progesterona caen en declive y el revestimiento del útero se hincha y se vierte el eventual flujo menstrual y se sustituye por un nuevo revestimiento en el siguiente ciclo mensual. Cuando el viejo revestimiento del útero comienza a descomponerse, compuestos moleculares llamados prostaglandinas se liberan. Estos compuestos hacen que los músculos del útero se contraigan causando diversos síntomas como piquetes, calambres u otros tipos de dolor, los cuales continúan hasta que el revestimiento del útero concluye.

¿Cuáles son las causas de los cólicos menstruales?

Existen dos tipos de dismenorrea; la primaria y la secundaria. En el primer caso el dolor es provocado por los cólicos menstruales comunes a causa, en algunas ocasiones, de un exceso de prostaglandinas, productos químicos del útero. Estos productos químicos permiten la contracción y relajación de los músculos del útero, lo que provoca los calambres.

En cambio, en el segundo, el dolor puede ser causa de una patología o afección como una infección, quistes ováricos o endometriosis. Es posible que este dolor empeore con el tiempo y puede empezar antes del periodo y continuar después.

Sin embargo, también es posible que los cólicos menstruales puedan confundirse con los dolores causados por otras enfermedades que pueden llegar a ser graves, por lo que es preferible acudir al ginecólogo para que realice un diagnóstico oportuno y le proporcione el tratamiento adecuado.

Es muy difícil determinar cuando un cólico es “normal” y cuando no, porque el dolor varía de una mujer a otra, sin embargo podemos decir que un cólico deja de ser normal y necesita atención médica cuando:

  • Te impide realizar las actividades de tu rutina diaria
  • Aumentan de forma progresiva
  • Están acompañados de otros síntomas como sangrados irregulares, dolor pélvico diferente al cólico menstrual, malestar general, infecciones repetitivas etc.
  • Debes tomar muchos medicamentos y remedios caseros para controlar el dolor
  • Tienes que guardar reposo durante uno o dos días al mes
  • Te han diagnosticado infertilidad u otra anomalía en tu consulta ginecológica

¿Se pueden prevenir?

La dismenorrea es una patología que no se puede prevenir, puesto que forma parte del ciclo menstrual de una mujer. Sí es posible aliviar sus síntomas mediante algunas técnicas de relajación y otros métodos que pueden llevarse a cabo en casa, aunque no existe un proceso de prevención específico.

Tratamientos para aliviar los cólicos menstruales

Algunas de las técnicas para reducir el dolor menstrual que pueden realizarse en casa son el uso de almohadillas térmicas y los baños tibios. Por otra parte, existen algunos fármacos que también pueden ayudar a aliviar el dolor, aunque su suministro siempre será bajo prescripción médica. Además se pueden tomar algunos medicamentos de venta libre como ibuprofeno.

Si estos tratamientos no dan resultado es posible que el especialista considere realizar algún tipo de pruebas para descartar patologías como los quistes ováricos o la endometriosis. Una de estas pruebas podría ser una cirugía mediante laparoscopia para observar el interior del útero.

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