¿Se ha superado tu paciencia durante la cuarentena? ¡Tranquila!

Desde hace un par de semanas el común denominador entre madres y padres ha sido el desvanecimiento de la paciencia conforme más avanza la cuarentena, tranquila, no eres la única.

Te explicamos por qué sentirse así es algo normal, así como algunos consejos que pueden ayudarte a reducir la falta de paciencia y enojo durante el encierro.

La fórmula perfecta para el estrés

La cuarentena no está siendo fácil para nadie, pero en el caso de quienes tienen hijos, puede ser aún más pesado. Por un lado, está el deber de acompañar emocionalmente a sus hijos durante un momento en el que ellos comienzan a hartarse del encierro, mientras como adultos y padres también hacen lo propio por adaptarse.

Por otro, muchas familias, además de no poder salir como solíanhacerlo, tienen que hacer su mejor esfuerzo por equilibrar todo lo que ahora sucede dentro de casa: teletrabajo, educación de los niños, y claro, a eso sumado todo lo que ya se hacía en casa, como organizar, limpiar, preparar alimentos y muchas cosas más.

Todo esto, crea una fórmula perfecta para el estrés. Y ese estrés, eventualmente tiene que salir, pero si no lo se maneja, sucede lo que a muchas les está ocurriendo: pierden la paciencia y estallan con quienes menos lo merecen, la familia.

Tranquila, es una reacción normal

Afortunadamente, ese enojo y falta de paciencia que muchas y muchos sienten es normal para la situación que se está viviendo. Se trata de una respuesta emocional a todo lo que está sucediendo dentro y fuera de casa. Una explicación sencilla, para emociones muy intensas.

Pero hay que recordar que en este momento, es permitido sentir una amplia variedad de emociones y todas, absolutamente todas, son válidas, porque cada persona maneja, procesa y gestiona lo que está sucediendo de forma distinta y única.

Por ejemplo, en las redes sociales una madre compartía las fases por las que ha pasado durante la cuarentena, fases que cada persona vive de forma diferente. Mientras que para ella ha sido pasar de la incertidumbre a la tranquilidad, para otros la cuarentena ha sido como vivir un duelo.

Como muchas personas, pero especialmente como muchas madres, se han perdido muchas cosas que tenían como: salir de casa al parque, visitar a los abuelos o ir a comer con lo niños, tener momentos de descanso o a solas para cada uno. ¡Libertad!.

Todas esas pérdidas, me ocasionan son como vivir un duelo constante que viene y va. Se viven sus fases tal cual: negación, ira, negociación, depresión y aceptación. Pero hay una a la que siempre se suele regresar, la ira.

Unos aprenden a amar la cuarentena, somos humanos y tenenemos momentos en los que molestamos con la vida, alejarnos de nuestros seres queridos, de amigos, de tener confinados a los niños.

Y es ahí cuando cae sobre los hombros todo el peso emocional de lo que se está viviendo. Llega el estrés, el enojo y la paciencia desaparece en el peor momento, porque sabemos que nuestros hijos nos necesitan más que nunca.

Afortunadamente, una vez que hemos detectado el problema y somos conscientes de que nuestra falta de paciencia se debe al estrés que estamos viviendo, podemos comenzar a tomar acciones para trabajar en ello y remediarlo.

Consejos para reducir el estrés y enojo

Existen diferentes cosas que se pueden hacer para manejar el estrés, consejos generales que todos conocemos y podemos poner en práctica, sin embargo, muchos de esos no aplican para estos momentos. Por ejemplo, sabemos que el ejercicio ayuda a reducir los niveles de estrés, sin embargo ahora no tenemos mucho tiempo o espacio para hacerlo (o muchas ganas, para ser sinceros).

Pero aunque las medidas tradicionales para gestionar el estrés no siempre pueden funcionar, hay otras cosas que podemos hacer. Aquí algunos trucos que pueden ayudar a relajarte, aliberar el estrés ya disfrutar un poco más de esta inevitable circunstacia.

Permítete enojarte

Además de muchos otros, las madres tenemos un superpoder para tiempos de crisis: llorar a solas, secarnos las lágrimas y seguir adelante como si nada hubiera pasado. Y digo superpoder, porque pretender que estamos bien y somos fuertes para proteger a los nuestros no siempre es fácil.

Cuando no permitimos que nuestras emociones salgan, vamos acumulándolas dentro de nosotros hasta que finalmente, explotan. Por eso, es importante darnos la oportunidad de sentirnos mal, de enojarnos o ponernos tristes por unos minutos.

Porque para poder darle espacio a buenas emociones y ver el lado positivo de las cosas, primero tenemos que sacar lo negativo. Y como muchos sabemos, el llanto tiene poderes curativos y permitiéndonos llorar, podemos desahogarnos y liberar muchas de esas emociones.

Duerme más

Si en situaciones normales algo que siempre nos falta a los padres son horas de sueño, viviendo una pandemia esta ausencia de descanso aumenta. Nos encontramos muchas madres con problemas de insomnio, al sentir que todos los fantasmas nos llegan por la noche, llenando nuestra mente de miedos, dudas e incertidumbre.

Pero un buen sueño es importante para no sentirnos estresados y que nuestro cuerpo tenga el descanso que tanto necesita en una situación como ésta. Así que si no tienes que cumplir con un horario, apaga las alarmas o bien, toma siestas durante el día.

En casa, puede que los niños en su rutina habitual no tomen siestas, sin embargo durante la cuarentena algo que ha aparecido es la flexibilidad, las normas laxas con las horas de descanso, y aunque hay que tratar de no alterar mucho los ciclos de sueño, tomar siestas cuando apetece o irse tarde a la cama está permitido y puede ayudar de vez en cuando.

Haz cosas que te relajen sin culpas

La mayoría de las personas tienen identificadas aquellas cosas o actividades que les ayudan a relajarse. Pero, ¿relajarse sin culpas?, ¿A qué hace referencia esto? A hacer lo que sea necesario hacer, aunque no sea lo tradicional, convencional o bien visto.

Si te relaja distraerte leyendo, hazlo. Si te ayuda a desestresarte tomar una copa de vino un par de noches por semana, disfrútala. Si jugar en tu teléfono en los minutos que tienes libres te ayuda a sentirte menos tensa, diviértete. En cuarentena no hay que sentir culpa por las cosas que te ayuden a sobrellevarla mejor.

Guarda tiempo para ti

Y finalmente, un consejo sincero: ten tiempo para ti a solas. Sabemos que es difícil encontrarlo ahora que nos encontramos encerrados en casa con los niños y con tantas cosas por hacer. Pero para poder acompañar y cuidar a nuestros hijos en estos duros momentos, también debemos cuidarnos a nosotras.

Tal vez no hay mucha oportunidad ni ánimos de hacer las cosas que solemos hacer cuando tenemos nuestro tiempo para mamá en situaciones normales, pero podemos recurrir a lo básico: una mascarilla facial, relajarte con un té caliente, o perderte algunos minutos leyendo un libro.

No es fácil mantener los ánimos altos cuando nos encontramos en un encierro que parece no tener fin o una normalidad que no volverá pronto. Pero haciendo cosas que nos ayuden a desconectar un poco y romper con el estrés o la tensión que vivimos, podemos recuperar esa paciencia y paz que tanto necesitamos.

Para más información, te invitamos a visitar nuestros enlaces:

BEBE Y MAMA– FAMILIA – MATERNIDAD – MENTE SANA – SALUD