Sonrisa Gingival: ¿Qué es?

La sonrisa gingival puede resultar incómoda para quien la padece. Aunque no es un problema de salud, sí es un inconveniente estético. Aquí te contamos por qué se puede producir y cómo solucionarla.

Sonreír es un acto saludable, una demostración de alegría y de conexión con las otras personas. Pero para algunos esta simple acción se puede ver afectada por la presencia de una sonrisa gingival.

Se trata de una condición en la que se exhibe más tejido gingival de lo normal al sonreír. Quien la padece piensa que sus encías son muy grandes, que sus dientes son muy pequeños o que los labios se desplazan demasiado al reír.

Aquí te comentamos en qué consiste esta alteración y a qué se debe. También las soluciones que existen para conseguir una sonrisa bonita.

¿Qué se considera una sonrisa gingival?

La sonrisa gingival, también llamada sonrisa alta o sonrisa gomosa (gummy smile por su denominación en inglés), es una condición en la que se evidencia un predominio de tejido gingival respecto a los dientes. La percepción depende de cada paciente y de las características del rostro, pero en términos generales es cuando se exhiben más de 3 o 4 milímetros de encía al sonreír.

La falta de proporción entre dientes y encía puede producir efectos visuales como encías muy grandes, dientes muy pequeños o labios chicos. Si bien no representa un problema de salud, sí se trata de un asunto estético que puede afectar el bienestar de quien la padece.

¿Qué causa sonrisa gingival?

El origen de una sonrisa gingival puede ser dentario, óseo o muscular. También puede deberse a la presencia de patologías oclusales o esqueléticas. A continuación detallamos las causas más comunes.

Exceso de tejido gingival

Se trata de la presencia de mayor tejido gingival. Las encías se ven largas y los dientes, aunque tengan un tamaño normal, se perciben pequeños por la falta de proporción entre los dos tejidos.

Algunos pacientes presentan mayor crecimiento del tejido gingival idiopático (esto quiere decir que no se sabe por qué es así). Pero el aumento de volumen de las encías también puede deberse a la inflamación de las mismas o gingivitis y al uso de algunos medicamentos.

La medicación para prevenir las convulsiones, los antihipertensivos o los inhibidores del sistema inmune provocan hiperplasia gingival. La encía crece demasiado alrededor de los dientes y es necesario tratarlas porque pueden cubrir de manera completa los elementos dentarios y provocar problemas periodontales.

Labio corto o con mayor movilidad

Si el labio es de menor tamaño no tiene el ancho suficiente para cubrir las encías durante la sonrisa. En el caso de labios hipertónicos o hiperactivos, al tener mayor movilidad se estiran y se elevan demasiado dejando ver la encía que deberían tapar.

Diferencias en el crecimiento de los dientes

A veces la sonrisa gingival se debe a la manera en que erupcionan los elementos dentarios permanentes. En estos casos suele haber un factor familiar hereditario asociado.

La erupción pasiva alterada sucede cuando las encías cubren mayor superficie dentaria de la normal al erupcionar las piezas dentarias, quedando parte de la corona del diente tapada por encía. Esto genera una sonrisa gingival.

La sobreerupción dentaria es la extrusión excesiva de una pieza dentaria. En general, se produce cuando un elemento dentario busca el contacto con su antagonista que bajó su nivel por un excesivo desgaste o que ya no está porque fue extraído. La encía acompaña este movimiento dentario aumentando su espesor, mostrándose durante la sonrisa.

Problemas oclusales

En los casos en que los dientes superiores cubren casi por completo a los inferiores al ocluir, hablamos de mordida cubierta o profunda. En estos casos puede aparecer una sonrisa gingival, ya que la altura de los dientes y encías superiores queda por debajo de lo normal y se visualizan al sonreír.

Una mordida abierta también puede ser origen de una sonrisa gingival. Al aumentar la altura del sector anterior y no poder ocluir, los labios no llegan a cubrir la encía, dejándola expuesta.

Causas óseas

Cuando la mandíbula superior crece más de lo normal se produce una condición llamada exceso maxilar vertical. El nivel de las encías y dientes superiores queda más bajo respecto al resto del rostro, haciendo que se vean más al sonreír.

Tratamientos disponibles para la sonrisa gingival

Existen varias alternativas para solucionar esta condición y mejorar el aspecto de quien la padece. La elección del tratamiento dependerá de las causas que están generando la sonrisa gingival.

A continuación te contamos algunas de las opciones para solucionar este problema estético.

Cirugía de encías

La gingivectomía es una cirugía oral que consiste en contornear las encías eliminando el tejido sobrante. Es una intervención simple bajo anestesia local que realiza el periodoncista en el consultorio odontológico.

Con un bisturí o un láser se recortan los márgenes de la encía eliminando el exceso de tejido. Se deja descubierta mayor superficie de los elementos dentarios. Puede ser necesario también el recorte del hueso.

Puede que luego de la cirugía las encías sangren y duelan. Pero la recuperación es rápida, sencilla y no deja cicatriz.

Cirugía de reposicionamiento de labios

Cuando la causa de la sonrisa gingival es labial puede ser necesaria una intervención quirúrgica que cambie la posición de los labios respecto a los dientes. Consiste en quitar una porción de tejido conectivo de la parte inferior del labio superior para evitar que los músculos que intervienen en la risa lo eleven demasiado.

Se realiza con anestesia local, se hacen los cortes en el labio para la eliminación del tejido conectivo y luego se suturan. La recuperación suele ser rápida y los resultados permanentes, aunque existen casos de recidivas.

Cirugía ortognática

Se utiliza en los casos en los que el origen de la sonrisa gingival es el crecimiento óseo. A través de la cirugía de los maxilares se puede equilibrar la altura de los mismos.

Estos casos se deben abordar de manera interdisciplinaria, necesitan mucha planificación previa y se acompañan de tratamiento ortodóncico. El cambio del rostro del paciente es muy notorio.

Se realiza bajo anestesia general en el quirófano. El cirujano secciona una fracción del hueso maxilar superior o inferior y los extremos se vuelven a unir con placas o tornillos.

La internación dura varios días y la recuperación es lenta. Se usan elásticos y aparatología para mantener la mandíbula inmóvil mientras cicatriza. Luego se debe complementar con tratamiento de ortodoncia. Es un proceso lento que tarda varios años.

Ortodoncia

El uso de aparatología fija o removible ayudará a alinear los elementos dentarios en la posición correcta. Sirve para reubicar los dientes con sobreerupción, por ejemplo.

También es útil para tratar problemas oclusales, como la mordida abierta y mordida cubierta, que producen el efecto visual de la sonrisa gingival.

Toxina botulínica

Las inyecciones con toxina botulínica pueden ser la solución para los casos en los que la encía se muestra de más por el movimiento excesivo de los labios hacia arriba durante la sonrisa.

Las inyecciones se colocan en la base de la nariz. Esto paraliza los músculos elevadores del labio, dejándolos con menos fuerza para levantarlos del todo al sonreír.

El inconveniente de este tratamiento es que requiere repetirlo cada 3 o 4 meses para mantener los efectos. También puede suceder que si se inyecta demasiado, la sonrisa quede distorsionada.

Ácido hialurónico

Esta sustancia es útil también para sonrisas gingivales originadas por labios hipermóviles. Consiste en la aplicación de inyecciones de relleno en el labio. Esto restringe el movimiento de las fibras musculares.

Su efecto puede durar hasta 8 meses. Aunque las dosis suelen ser pequeñas y las complicaciones por su uso son raras, es importante conocer los efectos adversos de esta sustancia.

Sonreír sin complejos

La sonrisa gingival, en general, no se debe a un problema de salud bucal, pero puede resultar molesta para quien la padece. Complejos, vergüenza y hábitos como taparse la boca al reír suelen ser comunes en estas personas.

Es importante reconocer su origen para poder arribar a un diagnóstico adecuado y así elegir una solución acorde. Los tratamientos son variados, por lo que la consulta con un profesional odontólogo es el primer paso para resolver este problema.

Sonreír debe ser placentero para todos. Si la sonrisa gingival es un impedimento para hacerlo con libertad se debe buscar ayuda profesional. Como mencionamos, existen muchas posibilidades para lograr una sonrisa que se adecúe a la personalidad y a los intereses de cada paciente.

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