Un Matrimonio en Fe: Día 4 – Santiago 1:12 – Jun 7

¡Mantengamos la fe!

El matrimonio representa el amor incondicional de Cristo a su iglesia, quien se entregó por ella para hacerla santa. Él la purificó, lavándola con agua mediante la palabra. (Efesios 5:25-26

La vida matrimonial es entonces una manera de cumplir la identidad de la comunidad escogida por Dios, es decir su pueblo, la iglesia de Cristo.

Si bien es cierto que la fe es un acto de carácter personal, ya que es el obsequio de Dios que nos permite darle la bienvenida a nuestro corazón por su gracia y misericordia, podemos crecer en la fe como matrimonio, viviendo una fe comprometida, que celebra mediante el testimonio de lo que Cristo hace por nosotros, una fe que evangeliza, una fe que profetiza.

Hay dos maneras de crecer en la fe, la primera forma es cuando superamos una dificultad, pasamos por el aprendizaje de cada situación y damos testimonio de nuestra fe al recibir la victoria en Cristo Jesús; al hacer esto, alentamos a otros y honramos a Dios para quien es todo el poder, la honra y la gloria.

La segunda forma de crecer es escudriñando la palabra de Dios: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios” (Romanos 10:17)

Al meditar en la palabra, nos alimentamos con la verdad y empezamos a aferrarnos a cada una de las promesas que Jesucristo ganó por nosotros, acrecentando nuestra fe y cuando esto sucede, empezamos a avanzar por el propósito de Dios en nuestras vidas, nos atrevemos a mover cada vez más las montañas que intentan obstaculizar nuestro caminar y compartimos nuestra alegría con los demás.

Empecemos utilizar nuestra fe declarando la palabra sobre nuestras vidas, profetizando sobre nuestro matrimonio, nuestros hijos, nuestro entorno recordando que si Dios lo dijo, Él lo hará.

¡Que el Espíritu Santo los acompañe siempre!

Citas Bíblicas para estudiar:

Romanos 10:10
Romanos 10:17
Juan 8:32
Mateo 17:20
Santiago 1:12
Números 23:19

Amén

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MEDITACIÓN DIARIA