Sexo en la Tercera Edad

El sexo a partir de ciertas edades todavía es percibido por muchas personas como una especie de tabú. De acuerdo con estudios realizados en España, en este país solo el 62,3 % de los hombres de 65 años o más y apenas el 37,4 % de las mujeres de la misma franja de edad son sexualmente activos. ¿Qué motivos llevan a que tantas personas dejen de practicar relaciones sexuales?.

Los principales son: enfermedades, la viudedad y no tener pareja, y también influyen poseer un bajo nivel educativo y una mala percepción de las propias salud y sexualidad.

En busca de derribar esos tabús, muchos científicos han realizado investigaciones acerca de las ventajas del sexo después de la juventud o, podríamos decir, en la segunda mitad de la vida. A partir de las conclusiones de esos trabajos, se presentan a continuación algunos de sus principales beneficios.

1. Favorece la salud cerebral

Diversos estudios realizados por especialistas de las universidades de Oxford y Conventry, en el Reino Unido, se encontró «asociaciones significativas» entre la vida sexual y la capacidad cognitiva, valorada esta última en función de la posibilidad de recordar palabras y desarrollar secuencias de números.

Los hombres y mujeres mayores que practican una actividad sexual de forma regular tienen un mejor funcionamiento cognitivo que quienes no lo practican o que quienes lo hacen con poca frecuencia.

2. Te hace lucir y sentir más joven

Las relaciones sexuales constituyen la segunda actividad más importante para conservar la juventud, después del ejercicio físico y mental. Y los beneficios son aún mayores cuando el sexo se practica con una pareja estable en vez de con compañeros ocasionales. Así lo resaltaron en 1998, tras una década de investigación, los científicos David Weeks y Jamie James, en un libro titulado Superyoung: The Proven Way to Stay Young Forever (Superjoven: La forma comprobada de mantenerse joven para siempre).

Weeks, declaró al periódico británico The Telegraph que las personas que practican relaciones sexuales con frecuencia lucen, de media, unos siete años más jóvenes. Esto se debe, indicó, a que el sexo causa la liberación de la llamada hormona del crecimiento humano, la cual brinda a la piel mayor elasticidad.

Las personas sexualmente activas tienden a tener una percepción más positiva de su propia edad y son menos propensos a sentirse viejas y a prestar atención a las consecuencias negativas del paso del tiempo. Además, se ven a sí mismas más saludables y experimentan menos signos de depresión.

3. Beneficia el corazón

Al tratarse de un ejercicio físico, la actividad sexual también redunda en beneficios para el corazón, ya que reduce el riesgo de padecer hipertensión y otros problemas vinculados con ese órgano. Sin embargo, en este sentido no son positivos todos los aspectos. Según una investigación elaborada en Estados Unidos y publicada en 2016, tener sexo con frecuencia (una vez a la semana o más) duplica en los hombres mayores el riesgo de padecer problemas cardiovasculares. El riesgo no solo aumenta en los hombres que lo hacen con mayor frecuencia, sino también en los que tienen relaciones más placenteras o satisfactorias.

En las mujeres, en cambio, muestran consecuencias opuestas: la frecuencia y la calidad de las relaciones sexuales disminuyen el riesgo de padecer problemas cardiovasculares, tales como taquicardia, infarto de miocardio, insuficiencia cardiaca y accidente cerebrovascular.

4. Reduce el riesgo de cáncer de próstata

Tener sexo reduce las probabilidades de padecer cáncer de próstata. Un estudio reciente, publicado por la revista European Urology, determinó que cuanto mayor es el número de eyaculaciones (sin importar si es con alguien o a solas, es decir, a raíz de una masturbación) más bajo es el riesgo de padecer ese tipo de cáncer.

Un promedio de 21 eyaculaciones por mes es la cantidad «apropiada» para reducir el riesgo de cáncer de próstata. Y los beneficios son aún más notorios para los hombres de más edad: mientras entre los hombres de 20-29 años esa cifra de eyaculaciones mensuales reduce en un 19% el riesgo de padecer la enfermedad, entre los hombres de 40-49 años esa reducción es de un 22%.

5. Combate el insomnio

La actividad sexual provoca la liberación de oxitocina y endorfinas, sustancias que producen efectos anestésicos y de bienestar. Por ello, en general el sexo calma el dolor, también la ansiedad, y ayuda a dormir mejor. Sin embargo, esto es muy personal, porque en algunas personas, sobre todo mujeres, el efecto del sexo antes de dormir puede ser el opuesto. Es decir, en vez de facilitar el sueño, puede espabilar y contribuir con el insomnio. En cualquier caso, es cuestión de hacer la prueba: nada mejor que conocerse a sí mismo.

6. Es bueno para la pareja

La actividad sexual, y en general la intimidad física, ayuda a que las parejas tengan mayores niveles de satisfacción matrimonial.

Así lo comprobó un estudio publicado en 2014 por científicos de la Universidad de Chicago, que analizó los casos de 500 parejas cuyos miembros tenían entre 58 y 85 años; la mayoría de ellos llevaban juntas al menos 40 años. De manera que una buena vida sexual en esta etapa se presenta como clave también para una buena vida de pareja.

7. Te hace más feliz

Todos los beneficios señalados hasta aquí ya parecen motivos suficientes para sentirse feliz si uno se encuentra en esa etapa de la vida y mantiene una vida sexual activa. Pero además hay estudios que lo corroboran. Según una encuesta de la Sociedad Gerontológica de Estados Unidos, el 60% de las personas de 65 o más años de edad que en el último año habían tenido sexo, al menos una vez por mes, se declararon «muy felices» con su vida en general. Entre quienes no habían mantenido relaciones sexuales en los doce meses previos, esa cifra alcanzó solo el 40%.

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